Wednesday, June 17, 2009

Canto X (A Modo de Recuerdo y Gracias, Mr. Comegalletas)

Me pregunto dónde estás…
No hay segundo en mi día que no piense en ti y en lo que estás haciendo…
También pienso en si me recuerdas o no…
Quizás sí, quizás me extrañas tanto como yo te he extrañado y llenas páginas del diario de tu vida evocando mi rostro e imaginándome…
Intentando descubrir cómo estoy ahora…
Cómo huelo ahora…
Cómo luzco ahora…
Quizás te pasa lo mismo que a mí… te quedas mirando a la nada, perdido en lo más profundo de tus recuerdos, aquellos recuerdos pulsantes que cuesta definir, tan peligrosos que a veces no sabes si son reales o tan sólo un juego cruel de tu mente…
Sientes que algo te falta cuando ves a dos seres felices caminando por la calle, entregados el uno al otro en un lazo silencioso que grita a voces…
Sientes que hay alguien que llora cuando lloras tú o que ríe cuando tú lo haces…
Sientes que tu cuerpo está helado por las noches y le hace falta el calor tan conocido de un cuerpo que hoy no conoces…
Probablemente intentas vivir la vida, como yo, intentando perpetuar el hacer y extinguiendo el sentir… tratando de apagar el fuego del recuerdo y conteniendo las lágrimas de la añoranza, procurando llegar al sueño sin invocar el nombre con el cual me conociste… pero es tan imposible como hacer que no amanezca…
Probablemente intentas enredarte en historias que tienen tan poco sentido como sentimiento, sólo para perder mi recuerdo entre los besos de otra mujer…
Y es casi seguro de que te pasa lo mismo que a mí… no puedes hacerlo…
Terminas comparándome con los labios que hoy te besan…
Con las manos que te tocan…
Con los ojos que te miran… y te sientes completamente fuera de lugar…
Te sientes solo, aunque tengas un cuerpo bajo tuyo que te pide atención en su idioma…
Y observas, buscando en la mirada que intenta atraparte, aquella luz que solía abrigarte en esos fríos ayeres…
Sin encontrarla…
Puede que, como yo, desees olvidarte de mí… sacarte de la mente esta paranoia siempre presente en tu día a día…
Cerrar los ojos para dormir y no verte asediado por evocaciones tan fuertes que el sueño se espanta y corre…
Dejar de oír el eco de una voz que era capaz de detener tu respiración cada vez que se tornaba infeliz…
Dejar de tener el deseo apremiante de decir "al fin regresaste" a alguien que no conoces… pero que conoces demasiado bien…
Dejar de sentirte acosado por unas manos invisibles que parecen saber dónde tienes todos tus puntos débiles…
Y también de ser contenido cerca de un corazón cuyos latidos se arrastran a través de un largo tiempo sin perder su hipnótico efecto…
Quizás sigamos hablando igual, pero en otros idiomas…
Conteniendo el aliento antes las mismas imágenes…
Abrazando a la nada cuando nos sentimos solos…
Parchando con cualquier tela un traje suntuoso que no tiene fallas…
Es probable que tengas esta misma pelea interna, el combate del pasado contra el presente, la tregua que nunca llegará… hasta que llegue yo…
Y también es probable que no dejes de pensar en que debes hacer una visita al psicólogo, sólo para darte cuenta de que lo tuyo no es locura… sino que es una especie de yugo que te mantiene soñando con algo que en verdad es…
Mi corazón dice que me recuerdas tanto como yo a ti… y que me buscas con el mismo ahínco…
Con la misma devoción…
Arrastrando tantas vivencias como dolores…
Guardando las lágrimas para llorarlas entre mis brazos…
Y las carcajadas para reír junto conmigo…
Sintiendo lo menos posible para compartir cada impulso con la parte de ti que hoy anda perdida…
Para poder, al fin, estar completo…
Me pregunto dónde estás, dónde respiras, dónde se abren tus ojos…
Dónde te metiste…
Y sé que, en tu guarida, te preguntas lo mismo que yo…
Imaginas qué estaré haciendo ahora…
Si te recordaré o ya te he olvidado…
Pero, ¿sabes?, que te borre de mi cabeza no cuesta… lo que sí me es imposible es borrarte de mi corazón…
Borrarte de mi ser…
Borrarte de mi esencia…
Las hojas de mi historia llevan tu nombre en cada una…
Evocan en sus palabras no sólo tu rostro, sino todo tu ser…
Buscarte quizás me lleve a la muerte, pero lo acepto y lo tomo como el tesoro que me fue prometido por tu boca…
Eso, esta misión, me es más dulce que vivir sin soñar con verte de nuevo…
Recordar ya no me basta en los minutos donde caigo y tus brazos no me sostienen…
Imaginarte tampoco, aunque un poco de mí se conforme en sus momentos de debilidad, de poco espíritu…
Ósculos llenos de amor rebosante, no puedo dejar que se esfumen mientras quede la promesa de volverlos a tener…
No puedo dejar que te vayas, tragado por un mundo sin respiros y por la falta de fe…
Yo sé que no es que quizás no me recuerdas… sino que me recuerdas…
Sé que, más que olvidarme, me evocas con más fuerza que nunca… te preguntas si te estoy buscando en los segundos donde tu homogeneidad externa se rinde y sale tu verdadero yo…
Y estás sonriendo al saber, desde ese lugar donde dejé mis huellas, que jamás dejaré de intentar hallarte…
De intentar verte otra vez…
De intentar tocarte…
De intentar amarte…

Sakenne

1 comment:

eMe.Hå said...

hmm justo cuando te iba a decir "ya falta poco", leí algo que me dejó ???

hablamos cuando despiertes :S