Tuesday, June 16, 2009

Enunciado Conejo (rima blanca, si es que alguien se tira a profe de Literatura XD)

Tengo jaqueca por andar gritando.
Al fin grité...
con todas mis fuerzas.
Primera vez que lo hago de este modo,
no pregunten a quién,
tampoco pregunten por qué.
Simplemente, algo en mí se hizo añicos
y saltó a borbotones ese imperioso anhelo
de romper la paz a grito limpio.
Y así de roto se vio todo
que mi interlocutor furibundo
peleando no pudo seguir.
Me fui...
salí a la calle
con un manto de sueños llorosos.
Quería abrazar a alguien
llamar a mi novio
colgarme de su fortaleza...
pero no se puede,
11.000 kilómetros con sus mares
me cortan de repente las alas
y éstas a tierra me clavaron.
Caminé entre el letargo de saber
que, con mi otra pastilla tomada,
algo de sosiego iba a hallar.
Y compré, y compré,
viendo ojos comprensivos
en quienes me han visto más veces.
Vuelta a casa, una disculpa...
palabras más calmas y quietas,
palabras menos impulsivas y directas...
Una llamada de mi tía,
preguntando cómo estaba
y si el tratamiento me resultaba.
"Severo", le dije,
prometió llamarme de nuevo
cerca de las 9 p.m.
Y aquí ando esperándola
mientras pienso en mí misma
y en lo que en mi cuerpo escondo.
Grité, primera vez que lo hago...
antes claro que he gritado,
pero hoy fue desde el corazón.
¿Cuántos de ustedes lo han hecho?
¿Cómo se siente para ustedes?,
me encantaría saber.
Para mí fue tan, tan extraño...
fue comerse un panqueque con sabor a culpa
y calorías de libertad.
Fue abrir el cielo de golpe
no con un abracadabra,
sino con dolor.
Dolor, dolor...
ese amigo que no quiero,
que no me deja vivir.
Amigo con derecho a joderme,
amigo con derecho a joderos,
amigo con derecho a jodernos.
Acá adentro deseo,
casi con urgencia inmediata,
borrar el dolor del mundo.
No sé, hacer campaña,
juntar chapitas,
sonreír y abrazar.
Que nadie transite por la calle
llorando como hoy lo hice yo,
sin recibir un regalo de buena fe...
Un regalo de esperanza,
un regalo de sostén,
de comprensión...
Yo soy sensible al dolor ajeno,
tanto, que intento sufrirlo yo
y dejar al otro lo más feliz que pueda...
¿por qué hay tan pocos así?,
¿qué pasa en este mundo?,
¿la empatía da alergia?
Tanto piden y piden,
muy pocos dan o agradecen,
muchos menos dan por dar...
Yo soy como los conejos...
tierna, pero fuerte,
generosa como la leyenda.
A veces incomprendida,
a veces rechazada,
a ratos menospreciada.
Pero siempre pienso en todo,
en todos...
le guardo fe al mundo.
Simplemente me duele
lo que algunos han empleado
para mantener el "bien".
El bien de ellos
labrado en sudor ajeno,
sudor negro de desamor...
No me importaría gastar vidas enteras
secando frentes dolidas
y brindarles un poco de paz...
Pero no puedo sola...
me hace falta mi propia frente seca
y un montón de pañuelos...
Vida conejil,
vida ingenua,
vida esperanzada...
¿Seré sólo yo en la tierra
que ha elegido esta senda
o habrá algunos más?
¿Podremos conejear tranquilos
o seguiremos como humanos,
procurando no destacar?
Saludos :)
Yo :) (toing, toing)

1 comment:

eMe.Hå said...

creo que te respondi por msn... si no recuerdas, solo en tus manos estás tú... y si no, el fotógrafo, jejeje