Saturday, July 11, 2009

El Origen...

Nunca he explicado por qué el nombre de mi blog tiene que ver con los duraznos.

Como todo lo que tiene que ver conmigo, posee su razón de ser: esta vez en particular, la razón es mi ex.

Él, en un ataque de sabiduría, se refirió a su paseo juvenil entre faldas como: "las mujeres son como manzanas, las pruebas y te quedas con la que más te guste"...

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(Voz mental mode: ON) "A ver, a ver, cabrito... si las mujeres son manzanas, ¿los hombres qué son?, ¿manzanos?, ¿catadores de manzanas?, ¿el Fans Club de Armando Manzanero?... ¡cuándo van a saber de manzanas, si no van a la feria nunca y con suerte saben que esas frutas existen! Blah, a mí las manzanas ni me gustan como para que me anden llamando una... ¡y mordida por ti (improperios varios)!" (Voz mental mode: OFF).

Todo eso pasó por mi mente, además de un par de groserías más que no colocaré por respeto a los lectores y sus santos ojos... se asomó la idea de mi ex yendo a un árbol de manzanas (pub, disco, etc.) a masticar toda aquella fruta (roja o verde) que asomara por sus miopes/astigmáticos/estrabísticos ojos, dejándolas con un tremendo hoyo en caso de no gustarles o sacándoles el jugo en caso de que sí. Y esa visión me dio tanto, tanto asco que le respondí, casi por reflejo: "te equivocaste, soy un tarro de duraznos y necesitas abrelatas conmigo". Qué manzana ni que ocho cuartos. Que vaya a la feria a ver si encuentra una pseudomanzana como yo, ja! (con lo cara que cuesto... jajajaja).

Conversamos otro poco, se fue de repente y me dejó hablando al aire, como siempre. Quedé a solas con toda esa majamama culinaria/digestiva y, luego de masticar toda esa creencia tan frutícola y simplista por parte de mi creativo ex, me puse a pensar detenidamente en su macrovisiónculinarioalimenticia de las mujeres... miré al cielo - de mi pieza - mientras que la blanca pintura me decía a gritos "menos mal que este wn te pateó", llegando a una especie de nirvana vitamínico en estado puro...

"No soy una manzana y es por eso que me pateó..." (con el "Aleluya" de fondo, please)...

Ahí todo me cayó como teja de casa antigua. A él le gustan las manzanas, cosa que no quiero ni jamás querré ser, para ese tipo de cosas nació y su manera de ser está adaptada especialmente para ello. Yo, por otro lado, me vi (y veo) mucho más reflejada en un tarro de duraznos: difícil de abrir, pero muy dulce por dentro. En ese momento descubrí que, obviamente, no me iba a quedar nunca con él. Él busca manzanas y yo soy un tarro de duraznos, nada más opuesto a lo que busca... y yo no busco que me muerdan, busco que me cuiden... nada más opuesto a lo que busco.

Fue en ese momento donde se me fue toda la ilusión y, en vez de dolor, sentí una profunda necesidad de despegarme de la imagen que siempre guardé con él. Me fui en la profunda, pateé toda la perra del caso, me escupí en los ojos y tomé la decisión de deshacerme del falso cartel de manzana que había aceptado ponerme encima para captar su esquiva y polarizada atención. Cambié todo lo que pillé a mano para volverme más yo, menos pasiva y más destartaladamente careraja, menos comprensiva y más contestataria, como soy en verdad. Y lo mandé a la mierda dentro de mi mente.

Totalmente a la mierda... aunque él no se dio por aludido hasta que supo que tenía novio.

Muy tarde para abrelatas, che!

Sakenne.

PD.: Y menos mal que no me quedé como manzana, con los ejemplares que ha elegido... x_x

1 comment:

GERMAN ALEJANDRO said...

Jajaja me parece conocido esa macrovisionfruticola del hombrom, todo un catador de manzanas, falton de azucares naturales el pastelon? don tarta de tiviesana la andubo cagando el hormigon hasta el punto de que pronto le llegara un racino de delicados dulces crilenos para que su mente desguste de la mas esquisita experiencia....

saluando como siempre a la doña descubridora de especimenes...