Monday, August 09, 2010

¡Mi Lucha!

¡Hola, mis queridos lectores! Tengo hora para mi tía odontóloga el viernes, donde me sacarán los rayos X y me evaluarán tanto las caries que poseo (que son 3) como mi otra muelita problemática, la cual aún no sé si será sometida a endodoncia o no. Antes me daba un terror espantoso el ir al dentista… de hecho, pasé desde los 3 a los 23 años sin posarme en el sillón reclinable y fue luego de la doble extracción de mis muelas del juicio donde quedé “bautizada” del asunto… duele nada más la anestesia (y un poco) y el resto es un lago con patos. También tengo otras cosas que hacer en Santiago: comprar algunas cosas para el viaje de vuelta a Suecia y pasearme por mi barrio favorito de la capital (Patronato), por ende, tendré que salir en bus como a las 6 de la mañana para poder cumplir con todo, ¡jajajajajaja!

Otra cosa que tengo que hacer en estas pocas semanas que me quedan es ir a mi colegio, donde estuve desde 1º Básico a 4º Medio, a pedirles que me den mis certificados y condensaciones de notas. Tengo suerte de que la cosa queda a la vuelta de mi casa, pero me da algo de lata ir allá y saber de antemano las preguntas y comentarios que me harán mis ex profesores… o algunos de ellos. Me van a preguntar que por qué no me titulé, que qué andaba estudiando y por qué, me comentarán que la dichosa carrera no era para mí y me recomendarán cualquier otra (si yo hubiera estudiado lo que sea habrían dicho que esa carrera no era para mí), que si estoy estudiando/trabajando en Europa, que por qué esto, que por qué lo otro, que soy una impulsiva al irme a vivir con alguien de afuera (como si el chileno fuera una raza superior y los demás cayeran derechamente en la categoría de peligrosos) y que debería sentirme culpable por dejar a mi mamá botada (irónicamente, la que más quiere que me vaya de acá… en buena). Los profesores juran que por verte de 8:15 a 13:00 o de 14:00 a 19:45 horas son capaces de conocerte al dedillo, que son como tus segundos padres y demases, pero la verdad es que muchas veces son extremadamente prejuiciosos y no saben de ti salvo tu rendimiento académico. No tienen idea de tus sueños, logros extraescolares, personalidad, ilusiones, vivencias, experiencias ni nada que se le parezca, pero suelen encasillarte y “darte consejos” cuando nadie se los está pidiendo. Muchas veces que el mejor consejo es quedarse callado y escuchar al otro, pero parece que eso no se lo enseñaron entre los ramos obligatorios de Pedagogía y ahí los vemos dándoselas de papá y mamá y de “forjadores de futuro”, cosa que choca de frente con las ideas preconcebidas que tienen de la vida, cómo vivirla y – especialmente – cuándo diablos vivirla.

Ya tengo claro que me van a interrogar y meterán la cuchara… pensando en que yo aún soy una niña de 6 años que absorbe como esponja nueva y no una adulta de 26 años que tiene un carácter de aplanadora con mucha bencina. Los profesores se quedan en el pasado, me ha tocado ver a mi propia mamá “estancarse” con la imagen de sus alumnos y quedar de una pieza cuando saben que tienen pareja, hijos y carrera… ellos suelen volverse atemporales (no todos, pero sí muchos) y te ven con uniforme aunque estés de “civil” hace una década, siendo mucho peor en un colegio de pueblo (como es mi caso), donde es comidilla de todos lo que hagas o dejes de hacer. Tendré que contar mis peripecias en Suecia, soltar algo de mis planes y sé que comentarán por mi falta de hijos, porque ya debería tener uno según mi edad… y según la cultura latinoamericana (a eso venimos las mujeres, según much@s, ¡guac!). También tendré que escuchar comentarios y consejos innecesarios de gente “con experiencia”, todavía creyendo que una es un pollito y que ellos – en sus 5 años de carrera – llegaron al Nirvana y se las saben todas, ¡ja!

Sé que me van a decir de todo, preguntarme que por qué no tengo nada listo en mi vida (obviarán mi “felicidad emocional” y mi estabilidad de pareja) y por qué busco labrarme una vida en otro país que no es mi patria, etc. No sé si se les habrá olvidado que yo siempre supe que me iba a ir de Chile y que les dije eso en reiteradas ocasiones… nunca les dije cuándo y cómo, pero no me cansé de mencionarles que mi vida no estaba atada a esta larga y angosta faja de tierra… y tampoco sé si se acuerdan que les dije que yo sólo quería amar, mucho más que tener un Ph. D. en Harvard o ganarme un Doctorado Honoris Causa. Capaz que se hayan olvidado, pero no duden que se los volveré a mencionar apenas los vea y comiencen con la típica cantinela-para-pollitos ;)

Creo que iré mañana o el miércoles a mi ex colegio y deberé meditar una media hora antes para cargarme de paciencia y responder preguntas que pueden ir de ofensivas a irrisorias según mi interlocutor. Sé que un profesor me tirará la caballería encima (y yo le podré responder en mi calidad de EX – ALUMNA) y que los otros vendrán por pura curiosidad… Me prepararé mentalmente un rato antes y ¡a la vida (loca)!, ya no me pueden expulsar por abrir mi boquita de cereza, ¡muaaaaajajajajaja!

Ups, ya son las 23:20 en Chile y creo que la hora está bien para ir a dormir. Les mando muchos saludos y les contaré qué tal con mis dientecillos y mi ex penitenciaría, ¡perdón!, mi ex colegio.

¡Nos vemos en otro post!

Yo =3

3 comments:

Caro Tere said...

holaaaaa¡¡¡¡¡¡¡¡ yo no volví nunca mas a mi ex-colegio de media y en el k estuvo 6º, 7º y 8º lo tuve en frente, cuando me case y me mude a vivir a un depto. que quedaba frente a mi ex-colegio jejeje buen viaje a la capital y k sea provechoso

Sakenne said...

Jajajaja! Yo estoy obligada a volver por mis papeles... si no tuviera que hacer eso, te juro que no volvería. En Santiago me toca ir al dentista por un bueeeeeen rato, ¡qué nervios!, pero no me queda de otra si es que quiero llegar con los dientes impeque a Suecia ;)

Muchos saludos y pásala shanshooo ;)

Car said...

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