Saturday, September 07, 2013

Crónicas Enlatadas XV: Caaambia, todo caaambiaaa…

Hola, mis queridos lectores! Acá les habla su comandante Sakenne, desde su nunca bien limpia nave en forma de banana madura con wifi. Espero que hayan estado bien, que no se hayan cortado las venas extrañándome y que hayan tomado desayuno a diario, miren que no los quiero ni muertos ni practicando (auto)canibalismo!

Ya están más que enterados que he vuelto a la acción estudiantil, esta vez, por última ocasión de manera “escolar”. Como último semestre que es, tomé todo lo que pillé a mano y, como buena estudiante que soy, ya me he deshecho de uno de los ramos haciendo el examen final y aprobándolo con un A en tiempo récord: Inglés. Creo ser la primera y la única alumna que ha tenido este tratamiento especial, no teniendo que ir a calentar la silla durante cuatro meses si ya sé todo lo que me tienen que enseñar, pero todo este asunto del Nacional Ultrasupermegaprematuro está sellado bajo siete llaves debido a que hay ciertas reglas que cumplir y, con esto, no las estaría cumpliendo. Les explico, mis bellos y bellas:

- Como residente permanente del Reino de Suecia, tengo derecho a cierto pago mensual (subvención, si andan de siúticos y quieren llamarlo así) por obra y gracia del CSN (que es el organismo que provee de ayuda, crédito y subvenciones a los estudiantes suecos). Para calcular la cantidad de dinero que me dan, se cuentan las materias a estudiar según su puntaje y me dan el 100% del pago si tengo 400 puntos (cosa que tengo si cuento Inglés, Sueco 2 y 3 y Religión 1 y 2), pago que ellos establecen a principio de semestre. Si por algún motivo dejas una materia o la terminas antes de tiempo, tienes que devolver la cantidad equivalente a esos puntos (100, en este caso) en dinero, lo cual no me da la gana pagar, así que nos pusimos de acuerdo con la profesora en terminar mis clases debido a que di la Prueba Nacional (siendo ésa la nota final) y dejar la actualización de sistema para diciembre; es decir, seré parte del grupo (aunque ya no vaya más) y subirá mi nota final en diciembre, que es cuando todos terminan.

Es un alivio el tener que saltarme esas clases, especialmente porque se me reduce un montón la cantidad de cosas que tengo que hacer y, providencialmente, estaban en horas de inicio o finales (14:20 el lunes y 8:10 el viernes), pudiendo irme más temprano o llegar más tarde, yay! También es un alivio por otra razón… estoy en tratamiento y, como suele pasar, ando un poco inestable. No, no crean que me tienen con electroshock y ando saltando medio electrificada de cuando en cuando, es algo mucho más inocuo que eso y que es muy probable que me traiga muy buenos resultados, pero ya saben que el cuerpo tarda en aceptar las cosas y, justo ahora, ando en ese momento de desadaptación total.

Como ya saben, mi humor y estado de ánimo han sido tambaleantes desde siempre y me la he pasado dando vueltas de psicólogo en psicólogo desde la tierna edad de 12 años, sin tener mucho resultado. A los 21 empecé con Trileptal de 300 mg. y, si bien me ayudó un montón, un pequeño desliz de otro doctor (que me recetó un medicamento que hizo interacción con mi San Trileptal) provocó que mi cuerpo lo rechazara completamente y nunca más lo pude tomar. Luego de eso y viendo que en Suecia no te recetan nada a no ser que vayas a la consulta apuntándote a la cabeza con una AK-47 (por mucho que uno quizás no se pueda apuntar en la cabeza con semejante monstruosidad), empecé a buscar remedios naturales y a ser mi propio conejillo de indias, con resultados para qué más bochornosos:

- Arctic Root: Un remedio ultramegasuperhiperpopular que se vende en estos lados y que promete que andarás más feliz que un sueco con cerveza gratis por 10 años. Su ingrediente activo tiene el nombre casi robotil de SHR-5 y asegura acelerar tu función mental, concentración y disminuir tu estrés tras la primerísima dosis. Me compré una caja un poco antes de volver a Chile y la empecé a tomar con la típica actitud “anota-los-síntomas que tengo”. No registré ninguna mejoría ni en la energía ni en la concentración, mucho menos en el humor, y tuve – como regalo por la compra – unas arritmias atroces, siendo una de las crisis tan fuerte que, de no ser porque estaba Corleone conmigo y me cuidó, hubiera llamado a una ambulancia (sí, así de mal).

- Chi San: Otra “maravilla” sueca para el cansancio y las pocas ganas de vivir. El aceite de hígado de bacalao es un manjar de los dioses al lado de este jarabe del mal y, pobrecita yo, tuve que tomármelo como 3 veces al día durante un par de semanas. Resultado?, un aliento capaz de matar al Amazonas entero, un ardor de garganta digno de una borrachera con whisky y el mismo ánimo jodido de siempre.

- Neurokan: Esta “maravilla” (extracto de Hierba de San Juan) es alemana y allá la usan para cuadros depresivos moderados con cierta efectividad. Me tomé una caja entera (40 comprimidos) y no me causó mejoría alguna. Yo creo que mis pastillas de menta me hacen sentir mejor que el famoso Neurokan, jajajajaja!

- Meditación: Yo apoyo fervientemente la meditación, porque sé los efectos que tiene y lo bien que hace a nivel integral; sin embargo, me la pasaba 16 de 15 minutos murmurando mentalmente uno y mil problemas en vez de lograr la tan ansiada “mente que parece estar en blanco”, así que tuve que suspender luego de dos semanas de tortura.

- Té y aguas varias: La misma historia, yo creo que me tendría que poner Valeriana intravenosa para poder sentir alguna diferencia, jajajajaja!

Ya cansada de todo este manojo de remedios a medias que sólo mejoraron la liviandad de mi billetera, me puse a leer como nunca y a investigar la normalidad de ciertas características mías, descubriendo que algunas cosas que yo nunca hubiese considerado relacionadas son ni más ni menos que síntomas de un mismo problema, una deficiencia que no sospeché hasta que realmente me observé con atención. Descubrí que mi mal dormir, mis frecuentes dolores de cabeza, mi irritabilidad, mis obsesiones, mi ansiedad y mi extremismo están rotando alrededor de la misma carencia, así que empecé a buscar alguna cosa que pudiera revertir todos estos síntomas, encontrando dos y eligiendo posteriormente la más específica de esas dos que encontré. Acá en Suecia la venta está muy restringida porque acá te lo restringen todo, así que tuve que encargarla a otro país y llegaron sin problemas debido a que no es ni psicotrópico ni nada que se le parezca, sino que se vende como suplemento. En un momento de extrema buena suerte, encontré justo un proveedor que las vendía a precio razonable y compré la nada despreciable cantidad de 240 cápsulas, las cuales se reparten en una dosis diaria antes de ir a dormir y que me tendrían que alcanzar para alrededor de 8 meses.

Empecé a tomar las pastillas el miércoles, aprovechando que tenía mi día libre y, lo crean o no, ya siento la diferencia. Llegué el jueves en una nube a clases y, si bien no di una en la sala, me dio exactamente lo mismo. Imaginé una prueba frente a mis ojos y no sentí nada de ansiedad (cosa que hubiera sentido antes) y, sabiendo que tengo que hacer un pequeño reporte con breve disertación para el lunes, decidí tomarme el día libre y hacerlo mañana. Trato de ponerme en situaciones que antes me hubieran destrozado anímicamente y, aunque trato como no tienen idea de sentir lo que sentía antes, simplemente no puedo. Pienso en una prueba con baja calificación y me da igual, pienso en una prueba sorpresa de la que no tengo idea y me da igual, pienso en reprobar y me da exactamente igual, pienso en cualquier cosa que antes me hubiera matado del estrés y CADA COSA QUE PIENSO ME DA IGUAL! Les voy a hacer un pequeño “cuadro” comparativo usando el ejemplo del trabajo de mañana para que se den cuenta de la diferencia:

- Yo antes: Me hubiera levantado hoy sábado a las 6 en punto de la mañana y me hubiera puesto a trabajar YA, armada con 50 litros de té y un apretón en el estómago terrible que no me hubiera abandonado hasta, al menos, el martes.

-Yo ahora: Me levanté a las 6, busqué un poco de bibliografía y me puse a ver animé a las 7, dejando para mañana lo que no tengo ganas de hacer hoy… total, son sólo un par de hojas y un rato hablando tonteras.

No crean, mis queridos y queridas lectores/as que mi perfeccionismo se fue junto con todo lo demás. Sigo perfeccionista como siempre y sigo dando lo mejor de mí, sólo que ahora no siento la necesidad de antes de torturarme gratis por algo que perfectamente puedo hacer en un par de horas (en un reporte así me demoraré 3 horas como máximo) y ya no siento ese impulso terrible de estar todo el día pensando en qué es lo que tengo que hacer en siete años más. No estoy estresada o, más bien, no puedo sentirme estresada, ya que los nervios mueren a los segundos de haber nacido y luego vuelvo a una especie de estado de limbo (bastante agradable) que debe parecerse a lo que la gente normalmente siente. Si esto es lo que la gente normalmente siente, obvio que nunca entenderían mi constante ansiedad y desesperación a la hora de enfrentar cosas que, para ellos, son pequeños momentos de estrés que luego desaparecen. Yo antes no era capaz de dejar ir eso, me quedaba pegada en aquellos momentos donde no era capaz de dar lo que supuestamente se esperaba de mí y revoloteaba alrededor de ellos durante mucho, mucho tiempo (hablamos de, al menos, dos décadas en ciertos casos), mientras que ahora recuerdo cada cosa que pasó con mucho menos sentimientos que antes. Fuerte, no?

El único efecto adverso de este nuevo tratamiento es que tengo un poco de sueño y ando con la energía un poco baja, pero es un efecto típico si consideramos que mi desastre no es algo de llegar y arreglar, jajajajaja! El miércoles que viene tengo que ver si ajusto la dosis (estoy tomando 100 mg. con un límite de 300 mg. diarios), aunque me estoy dando cuenta desde ya que con 100 mg. me basta y me sobra, porque una pastilla más y realmente me va a dar lo mismo hasta que me atropellen, jajajajaja!

Los tengo que dejar de momento, miren que acá hace tanto calor que probablemente el computador empezará a arder dentro de poco! Seguiré actualizándolos sobre mi estado lo quieran o no (soy una egocéntrica, juajuajua!) y les subiré fotos de mis tejidos nuevos (tengo un encargo de un mantel y estoy tejiéndome un chaleco muy entretenido en alpaca deluxe (*3*) –> ésa es una carita de ilusión, por si no se dieron cuenta), pero todo eso será cuando me estabilice un poco y disfrute un poco más de la vida :)!

Se les quiere y nos vemos en otro post!

Yo =)

P.D.: Un pequeño update del Capítulo VII de mis crónicas enlatadas: una de las personas que dejó de tener contacto conmigo tuvo que seguir yendo a mi escuela debido a que sus notas no eran suficientes para entrar a la carrera que ella deseaba y, debido a volteretas del destino, se topó conmigo… siendo incapaz de poner la poker face del caso y huyendo despavorida (no exagero, puso cara de horror y se dio la vuelta para salir arrancando). Si eso no es síntoma de conciencia culpable y de falta de ovarios, entonces no sé qué lo será, jajajajajaja!

P.D. 2: Vaya que escribí, jajajaja!

2 comments:

Marie Antoinette said...

Que bacan que encontraste el tratamiento adecuado!!
Como te dije en entradas anteriores, yo me rehabilite de esa especie de ansiedad ante los compromisos estudiantiles, cuando descubrí que la auto-competencia no era tan tan sana.
Y ahí empece a disfrutar y ahora soy una completa floja, jajajaja nooo mentira. Disfruto y cumplo igual con mis responsabilidades.
El tejido también es tu buena terapia no?
Te deseo que te vaya super en tus ramos que te quedan. No lo dudo :)
Ah y aquí el tiempo esta super inestable, pero con harto olor a empanada y vino tinto. :)
Saludos!!

Karina Muñoz said...

Jajajaja, a ti te resultó la autoterapia, qué suerte :) Es verdad que el tejido sirve como terapia, pero hay veces en las que miras los puntos y te dices "qué chucha estoy haciendo?", comienza el autocuestionamiento, la crítica y te terminas comparando al tejido de máquina, jajajajaja!

Hoy mismo tuve una disertación que hacer y, como nunca, me puse de voluntaria para hacerlo primero! Las pepas que estoy tomando son mi-la-gro-sas!!!

Saludos, bella! Ah, cómete una buena empanada de pino por mí, ya? :)