Friday, September 20, 2013

Crónicas Enlatadas XVI: De creencias, pulseras mágicas y pruebas llorosas…

Hola, mis queridos lectores de viernes por la noche! Acá les escribe su comandante Sakenne desde tierra, porque estos suecos me requisaron la nave debido a que tenía algún tipo de permiso vencido y no me la devolverán hasta que saque dicho permiso, o sea, en cuanto estos burócratas dejen de tomar café y finalmente me atiendan. Como ando en tierra y no tengo nada más divertido que hacer aparte de lo de siempre, le he puesto especial atención al ramo de religión e hice la primera prueba en un estado de inspiración tal que yo creo que salían destellos de mi cuerpo, jajajaja! Hablando de religión, estoy en un curso donde creo ser una de las (muy) pocas que va con fines de investigación, mientras que los otros atienden la clase por puntos o porque quieren convencer a la profe que no hay mejor creencia que ser cristiano/a y, entre esos cristianos a la vena, hay una tipa que vive con todo tipo de símbolos colgados (entre cruces, rosarios, pulseras de los 11 poderes, pintura de uñas de los 115 poderes, la pulsera Óptima, todos los ofertones de Omar Gárate, un cinturón lleno de santitos, etc.). Esta tipa sólo saluda a los que son cristianos y, a los que no, simplemente ni los mira (a mí me hace el quite, jajajaja) y, si bien supe que la tolerancia no era lo suyo desde el primer día, lo que pasó con ella en la prueba me sorprendió enormemente: no la pudo hacer porque era demasiado en contra de su religión y salió llorando de la sala… Todos los demás, cristianos o no, estábamos completamente concentrados en lo nuestro cuando de repente veo que la profesora la va a ver y ella, en un lagrimeo digno de teleserie venezolana, le dijo que no podía hacerlo y que mejor se iba… y estamos hablando de una persona que tiene pasados los 40 años, no una niña de 13 que con suerte sabe dónde está parada.

Yo suelo ser tolerante con la gente que tiene su creencia y respeto cultos y demases, salvo cuando veo algunas cosas: falta de tolerancia a las creencias de los demás, creencias “a la carta” y creencias destructivas. Me llevo bien con mucha gente, es más, hablo con personas cuyas religiones son muy estrictas sin ningún problema, pero no soy capaz de llevarme bien con aquellos que llegan y encasillan simplemente porque uno pertenece a otro culto (o a ninguno, como es mi caso) o te tratan de meter su credo como si fuera un vibrador a escala 1:1 del pene de Ron Jeremy por el mismísimo trasero (y sin lubricante), simplemente porque consideran que su libro de elección les da la razón o porque son mayoría (si la mayoría fuera tan buena, el mundo no estaría como está…). Lo otro que no soporto es a la gente que suele tildarte de pecaminosa y, a puertas cerradas, son más malas que el aceite de hígado de bacalao (creerán que juzgando al resto van a ganar puntos en el “Club de los Justicieros Made in China”?), refugiándose en todo tipo de artimañas ritualistas para intentar asustarte (o, al menos, joderte el picnic en el parque) y lamento decir que conozco muchas personas así, que se las dan de santas porque leen la biblia todos los días y que, por debajo de la mesa, son más feroces que el hambre, rompiendo las reglas que imponen para los otros a diestra y siniestra mientras se autoconvencen que, en su calidad de “lectores frecuentes”, tienen permiso para todo tipo de cosas (morales e inmorales por igual). El tercer punto que me saca de quicio a nivel de tolerancia es el efecto “por mi culpa” que algunas creencias tienen en quienes se dejan llevar demasiado por ellas y esto no sólo es un asunto de los clubes oficiales para irse al cielo, sino que también lo he visto repetidamente en doctrinas New Age, las que se supone son más liberales que nuestras bien conocidas religiones. La cosa no es creer y ser feliz creyendo, la cosa es negarse a algo y renunciar, dejar de comer pan con mantequilla, no tener sexo salvaje los viernes, tomar sólo agua de manzanilla por tres semanas para “limpiar el espíritu” o “intentar no eyacular, porque en la eyaculación se mete el diablo” (leído en un folleto por ahí), entre otras cosas, porque sólo sufriendo lo indecible (el equivalente a que te saquen las uñas con un alicate) llegarás a ser mejor que la bolsa de basura ambulante que eres, porque eso es lo que te intentan hacer creer por todos los medios.

Mi sistema de creencias es mío y es bastante más complejo que sólo hacer y esperar respuesta (eso es muy del conductismo Pavlov Style), leer y rezar. Como mi sistema es mío y no aplica a nadie más que a mí, no siento que sea necesario ni ventilarlo ni promoverlo (porque promover mi sistema de creencias como algo válido es, por lo menos, síntoma de un narcisismo tremendo y, a pesar de ser una narcisista innegable, aún tengo la decencia de no llegar a caer tan bajo). Como suelo colocar algunas veces, suelo ser bien cerrada en cuanto a mi vida privada y exponer lo que crea o no crea equivale a andar mostrando fotos mías con el maquillaje corrido (algo mucho más humillante que andar mostrando la ropa interior), sólo haciendo excepciones cuando es necesario explicar algo desde mi perspectiva. En este caso, sólo dejé en claro que la religiosidad no me va ni en el sentido oficial ni en el sentido extremo porque caen en la típica agresividad que nace de la idea de tener razón y porque hay muchas cosas con las cuales no me siento para nada identificada. Con lo que me identifico yo es con la libertad y con elegir conforme a lo que mis entrañas me dicen, no conforme a lo que la sociedad impone o cree que es correcto y así seguiré hasta el final de mis días, este árbol está demasiado torcido como para que un par de sermones lo enderecen, jajajajaja!

Mis disculpas si me puse muy profunda o si estoy hiriendo las creencias de alguien, pero hay cosas que es necesario decirlas y yo, como buena narcisista con rasgos de heroína que soy, me ofrecí para ser la víctima del linchamiento público, jajajajajaja!

Se les quiere un montón, creyentes o no creyentes, y disfruten el fin de semana!

Nos vemos en otro post!

Yo, como siempre =)

P.D.: Mi chaleco deluxe está suspendido hasta el martes, debido a que no tengo agujas circulares y las tuve que encargar a los confines de Europa, jajajajaja!

5 comments:

derdayp said...

*0*

derdayp said...

Ese tipo de personas tienen una auto indulgencia barbara, su indulgencia no les permite notar que son los mejores candidatos para la doctrina de satanás. jajajaja!

Karina Muñoz said...

*3* XDDDDDDD!!!!!!!!!

Marie Antoinette said...

La verdad es que esa gente que dices es lo peor. Juzgar a otros porque no cree lo mismo que tu? jajajaja, lo escribo y me río.
Yo no se en que creo en verdad. O sea, en mi casa me educaron bajo "la moral cristiana según mi madre", o sea, medio cristiano, medio lo que creía mi madre. Ante ello, yo a veces me aferro al "tatita Dios" (awww), pero no comulgo con casi ningún paradigma moral de ellos. Así que si, soy una amarilla, jajaja.
Fuera de leseo... este último tiempo he entrado en muchas contradicciones y como que aún no quiero resolver esos cuestionamientos y la verdad tampoco me preocupa por ahora, jajaja.
A mi me carga la gente que ayuda a otros en nombre de Dios y la Iglesia, pero donde sea lo más notorio posible, no donde más lo necesitan.
Ah sí, eso último lo escribí por mi padrino diacono que tiene una capilla en su casa y muuuuuuuuuuuchas cosas personales sin resolver, que generan mucho dolor a su alrededor.
Disculpa mi comentario tan personal, pero compartimos el narcicismo, jajajaja.
Cariños!!

Karina Muñoz said...

Marie, mi respuesta es tan, pero taaaaan larga que la casilla de respuestas de esta cuestión se volvió loca y no me deja colocarla, jajajajaja! Lo que voy a hacer es poner lo que escribí como un post nuevo XD!!!