Thursday, April 24, 2014

Crónicas Enlatadas XXIX: Siga participando!

Hola, mis bellos y bellas! El martes no me fue ni bien ni mal, sino que simplemente no me fue debido a que hubo algunos impedimentos que hicieron imposible que pudiera llevar a cabo mi plan: cambiarnos de casa con Corleone. Como ustedes ya deben saber debido a que siempre comento lo mismo, acá en Suecia hay una escasez de viviendas que hace que todos nos agarremos de las mechas por medio metro cuadrado y que las listas de espera sean largas como un eructo de jirafa. Pues bien, llevamos un poco más de dos años con Corleone en la lista de espera de la empresa arrendadora más grande de Kalmar city y no me llegó una, sino dos ofertas de vivienda... pero ambas tenían detalles que cierto sueco no pudo pasar por alto, snif!

Yo soy una persona que piensa bastante, pero llega un momento en el que pierdo la paciencia y me convierto en una masa de impulsos varios, y esa masa de impulsos varios dueña de una nave espacial con forma de plátano y wifi estaba completamente vuelta loca el martes en la mañana mientras Corleone se tomaba todo el tiempo del mundo para llamar a la encargada de mostrarnos el departamento. Luego de casi 4 horas de marcar ocupado, cabezazos contra las murallas, maldiciones gitanas y ganas de vomitar, pudimos hablar con la encargada y ella nos dio una noticia desconcertante: no podía mostrarnos el departamento 1 porque el arrendador se había llevado las llaves - a una ciudad que queda a 250 km. de acá - y es ilegal que ellos abran si es que la persona aún tiene muebles y cosas adentro. No fue un balde de agua fría, pero sí me sentí frustrada y, si bien ella nos dijo que podíamos firmar contrato a ciegas y nos asegurábamos la propiedad, Corleone prefirió que dijéramos que no. El departamento 2 estaba muy bien, pero cierto sueco inconformista declinó debido a la falta de balcón y a que el departamento quedaba en un tercer piso, así que ya vamos en dos "no" de los cinco "no" que podemos decir cada 6 meses. Explico: llegado tu turno de oferta, sólo tienes derecho a decir que no cinco veces en 6 meses y luego de eso te penalizan con 6 meses de suspensión sin poder decir ni pío, así que nos quedan tres ofertas más en aquellos departamentos que consideremos decentes (yo elegí el segundo sin leer que no tenía balcón, así que fue mi error). Lo bueno de todo esto es que tenemos 755 puntos y, con ese puntaje, deberíamos quedar como prioridad en cada departamento que solicitemos, fiuuu!

Hay otro departamento en el mismo complejo de edificios que el departamento 2 y tiene balcón, es bastante espacioso y el área está genial, pero está en el primer piso y Corleone tiene cierta paranoia heredada de cierta personilla y suele creer que la gente se va a amontonar a mirarlo. Le he explicado un montón de veces que el vecindario no tiene tráfico, que el departamento queda al fondo y que no hay razón para que la gente ande por ahí, pero la verdad es que no voy a gastar saliva intentando convencerlo de algo si realmente ya se hizo a la idea que no va a aplicar porque el famoso departamento está "muy abajo" (menos mal que no vive en una casa, jajajaja)!

Como todo esto me puso los pelos de punta y mi nivel de tolerancia al estrés andaba tambaleante luego de pasar casi una semana en Mordor, me dediqué a intentar hacer algo: usar el bastidor que mi mamá querida me compró en Chile. No lo había utilizado debido a que, derechamente, me olvidé que existía y el otro día lo encontré en una bolsa que tenía colgada por ahí. Encontré una técnica en la net y tuve que usar lana doble para poder hacer algo decente. Acá les pongo las fotos :)


Primer intento, lana doble :)

Obra terminada :) (se encoge un poquito)

Segundo intento, doble lana rosa :)


Tercer intento, triple lana multicolor :) 
Como ven, quedan entretenidos los cuadraditos... eso sí, voy a tener que comprar lana más gruesa para poder hacerlos de manera un tanto más prolija :) Lo bueno de todo esto es que el bastidor cumplió su cometido y me calmó bastante, jajajaja! Lo otro que me calmó bastante fue una pequeña visita en mi ventana que me hizo muy feliz... un abejorro!!! No sé si saben, pero a mí me encantan los abejorros y parece que a los abejorros también les gusto yo, porque suelen acercárseme y volar cerca mío con su sonido de motosierra, jajajaja! Por si no me creen, les pongo dos fotos abejorrudas ;)

Abejorro amigo de Chile :)


Abejorro amigo de visita :)!

A mí me encantan las abejas y los abejorros, así que esta visita me puso bastante contenta e hizo que me olvidara del lumbrera que se fue con las llaves y de los balcones... total, no son los únicos departamentos que hay en Kalmar y probablemente encontraremos algo mucho mejor :) Yo soy una persona que se empeña en pensar de manera positiva - con ciertos tropiezos de cuando en cuando, claro - y un par de tropiezos no me van a sacar de quicio completamente, así que seguiremos intentando y nos mudaremos muy pronto de este caluroso y chiquito departamento :)

Eso es todo por ahora! Espero que estén muy bien y que no les toque lidiar con llaves desaparecidas, jajajajaja! Disfruten mucho el fin de semana y nos vemos en otro post!

Hasta la próxima!

Yo =)

Saturday, April 19, 2014

Crónicas Enlatadas XXVIII: Nervios!

Mis lectores adorados, su comandante Sakenne está ansiosa y nerviosa, pero en el buen sentido de la palabra. No quiero adelantar nada hasta la semana que viene porque dicen las malas lenguas que en la puerta del horno se quema el pan, así que prefiero agarrarme a cabezazos por ahí hasta que llegue la hora de tenerlo todo "cuajado" (en idioma flan) y pueda comunicárselos como corresponde. Quizás para ustedes va a ser una idiotez del porte de un buque o me dirán "y por esto te pones tan feliz/ansiosa/hecha un despelote"?, pero para mí es algo muuuuy importante y que tiene que ver con el futuro. No, no estoy esperando un engendro del mal para expandir el reino del sarcasmo y pagar otra patente debido a la compra forzosa de otra nave con forma de plátano y Wifi (partamos por el hecho que mis intenciones de tener hijos son iguales a -600), tampoco me he comprado un cachorrito lindo porque no he encontrado ninguno que disuelva el hielo de mi corazón (salvo mi Chiquitín que está en Chile) ni mucho menos me he metido en clases de conducir autos terrícolas porque son anticuados y ni siquiera sé andar con mis propios pies. Lo único que les puedo decir es que, si todo sale bien, voy a terminar haciendo un "Carlton Dance" en un paso de cebra, jajajajaja!

Para los que no sepan lo del "Carlton Dance", ahí les va un video a modo de explicación para flojos :)
Espero que estos suecos aburridos no me manden a un Psiquiátrico por andar demasiado contenta -_-

Este post es corto debido a que el tiempo que tengo también es corto... debo cocinar y no, no es flan (aunque me encantaría), sino comida terrícola para el ídem de Corleone que vuelve del trabajo luego de 12 horas de dar vueltas por la ciudad velando por la justicia, jajajaja! Les mando un abrazo con un poco de polen (espero que no sean alérgicos como yo) y mándenme todo su FUA para que la semana que viene reciba las noticias que espero :)

Hasta el próximo post!!!

Yo :)

Tuesday, April 08, 2014

Crónicas Enlatadas XXVII: La culpa NO fue mía.

Como buena antisocial que soy, a ratos me causa incomodidad el tener que entablar relaciones superficiales con gente porque "es lo que se requiere en estos días". No crean, mis queridos lectores, que niego el saludo o que ando sacándole la lengua a todos los que pasan por mi perímetro de visión, sino que a ratos considero innecesario el tener que andar fingiendo interés cuando realmente el asunto me da prácticamente lo mismo; sin embargo la sociedad sueca es incluso más "diplomática a regañadientes" que la chilena y termino casi siempre metida en lugares raros y haciéndole caras raras a gente rara, cosa que ha causado un hoyo negro en mi billetera de tanta crema antiarrugas que me he tenido que comprar últimamente. 

Cuando tenía una autoestima cercana a -550, recuerdo que me esmeraba de manera orientalmente excesiva en caerle bien a la mayor cantidad de gente. Cantaba para la gente, escribía para la gente y, por mucho que me esforzara, siempre salían con una idiotez nueva por la cual mandarme al rincón de los rechazados. Me costó entender que, pasara lo que pasara, ese montón de gente nunca me iba a aceptar - a lo más me terminaron teniendo una especie de mezcla muy agradable entre terror y respeto - y que lo tomara todo como una especie de proyecto de plantación fallido en vez de tirar semillas de buena onda en otro lado. Sí, soy una persona de carácter y que suele pensar completamente al revés que el común de los mortales (debe ser porque soy inmortal y porque el aire de mi nave de plátano maduro con Wifi me provee de grandes momentos de iluminación), pero eso no quiere decir que mi carácter de "exótica" (o derechamente rara) sea una pseudovirtud que posee las características contagiosas del ébola. Yo tuve mucho feedback por parte de esa gente que no me soporta o no me ha soportado a lo largo del tiempo, y el mensaje más claro es el siguiente: "da lo mismo lo que hagas, cómo lo hagas y para qué lo hagas, siempre va a haber alguien capaz de pagar a una sacerdotisa vudú por verte mal". Primero sufría como no tienen idea, queridos lectores... mi pobre mamá tenía que aguantar mis llantos y, con paciencia infinita de mamá, me respondía que era mucho mejor que los ignorara, pero para mí era tan, pero tan difícil! Yo los veía como gigantes y, a su lado, esta nada de humilde servidora con narcisismo extremo se sentía más chiquita que una hormiga, yo diría que hasta un virus (el del ébola, para que sigamos en la misma línea y el pobre virus no se sienta abandonado) me sobrepasaba en dimensiones. Me costó mucho darme cuenta que hay cosas que pasan simplemente porque pasan y, por más vueltas que uno le dé, tienen tan poca respuesta como preguntarse adónde van los calcetines perdidos... pero eso no quiere decir que la falta de respuestas haya sido en vano y yo no haya hecho algo a partir de mis conclusiones tan poco conclusivas. 

Junto con mi momento de iluminación, vino algo muy parecido a la rabia que hizo que todo lo que antes me quitaba el sueño me pareciera aburrido y, entre ello, me di cuenta que agradar a todo mundo simplemente porque eran cantidad no sólo era una tarea imposible, sino estúpida. Empecé a cuestionarme todas mis relaciones y sólo un par sobrevivió a la limpieza, mientras que las demás perecieron con el tiempo o las asfixié debido a que me traían más problemas que soluciones. Fui llamada de todo (especialmente desgraciada), me lloraron, me gritaron en plena calle, juraron venganza, juraron humillarme y un largo etcétera, pero no niego que me sentí aliviada. Para mí, perder gente a mi alrededor fue una cosa que me hizo un bien enorme, soy una persona que se entrega a sus lazos afectivos y me di cuenta que tenía demasiados como para poder preservar mi salud emocional y mental. No quiero decir que ahora no salude a nadie ni me interese en nadie que no sea mi amigo desde hace milenios, sino que ya no me importa agradar a todos como me importaba antes. 

Una cosa que cambió debido a esa nueva postura ante la gente fue que dejé de hacer todo gratis. Antes lo hacía todo absolutamente gratis, incluso cosas que hacían que me amaneciera, otra estrategia (bastante tonta) que yo usaba para ganarme aprecio de la gente. Me dirán que mi solidaridad era un tanto interesada, pero yo lo veía como un modo de ganarme una autoestima decente a base de afecto ajeno, porque autoestima mía no tenía y creía ingenuamente que debía cosecharla desde el exterior. A día de hoy sigo haciendo algunas cosas gratis (especialmente las que son de suma urgencia, como arreglar un texto para una reunión que es para ayer, corregir párrafos para una presentación o cosas por el estilo), pero de ahí a que me manden a hacer bufandas, gorros, cubrecamas, tesis, trabajos, poemas de amor, maldiciones gitanas y de todo un poco hay un trecho más grande que la distancia entre Chile y Suecia y hay un riesgo incluso más grande de que te llamen de todo cuando dices (casi muerta de miedo) que no tienes tiempo.

Tengo que darle las gracias a tanto libro (irónico) que he leído y a un puñado de muy buena gente por los cambios que he hecho en los últimos años. A ratos me pego mis patinadas locas - como el año pasado, cuando perdí mi usual compostura por las dos pájaras que ahora ni siquiera se saludan cuando van a la iglesia - y me termino golpeando la cabeza en la pared más cercana, pero luego de un par de chichones entro en razón y me digo "errores los comete cualquiera, incluso mi mamá que es perfecta" (XD) y sigo en lo mío luego de su descarga escrita correspondiente, porque descargar la ira/cólera/intención de tirar bombas Molotov es algo que yo considero necesario para poder seguir viviendo sin volverme completamente loca... aunque quizás sea demasiado tarde, jajajaja!

Y hablando de demasiado tarde, creo que no tendré tiempo este mes para pasarle el mantel a crochet a mi suegra. No es algo que me quite el sueño ni mucho menos, pero me di cuenta que no tenía nada de ganas de andar cosiendo cuadradito por cuadradito (repítase por 144 veces) y me puse a buscar un nuevo modelo que pudiera tejer a la pieza central. Lo encontré... pero eso fue la semana pasada y tengo que ir a Mordor, digo, Vimmerby, el domingo y no alcanzo a terminar por mucho que me esmere (y no tengo ganas de esmerarme, maldito hilo del demonio!). La cosa va más o menos así... 


Como pueden ver, llevo 20 y mis cálculos preliminares son de 144, así que lo terminaría sólo si me pusiera a tejer como loca y no tengo ganas de tejer como loca con un hilo tan jodido. Y hablando de hilos, me puse a mirar mi cajón de las lanas y me di cuenta que tenía varios elementos "combinables", así que me puse a experimentar. En mi sitio favorito de lanas suelen tener dos tipos de ofertas: las ofertas de los martes y las ofertas de "hasta agotar el stock", las cuales causan otro hoyo negro en mi billetera. Ya dos veces me he encontrado dos lanas delgadas multitono descontinuadas y, siguiendo mi intuición y mi compulsivdad lanera, he comprado unos cuantos paquetes... sólo para dejarlos guardados.  Siguiendo otra compulsividad lanera, me dio por comprar como tres kilos de una lana doble blanca que tiene un efecto bonito y, como las otras, terminaron guardaditas hasta que se me prendió el foco de microscopio que tengo encima de la cabeza y me dio por usarlas juntas. Si bien soy de las que teje muchas cosas al mismo tiempo, me propuse hacer un solo proyecto por esta vez como modo de experimentación (para no cagarla dos veces si sale mal) y la cosa va más o menos así :)


El esquema es el mismo del chaleco café de la vez anterior, pero acá la lana no es doble sino triple porque la base blanca ya es doble. Pensé que los tonos iban a desaparecer, pero me alegra ver que no sólo no desaparecieron, sino que se mezclan bastante bien con la base :) No es una mezcla fuerte como la de negro con morado, sino que es una tan pacífica y casi infantil que me dan ganas de usar el proyecto de chaleco como almohada para tener dulces sueños, jajajaja!

Y hablando de dulces sueños, creo que es hora que vaya cerrando mis ojotes. Espero que tengan una semana genial, que les vaya muy bien en todo, que coman chocolate y tomen helado, que no tengan que aguantar maldiciones gitanas ni trabajos a deshora, que dejen de agradar a todo el mundo y encuentren su valor mirándose al espejo y diciéndose "si no fuera tan car@, me compraba", jajajajajaja!
Nos vemos en otro post!

Saludos primaverales (achús)!

Yo =)