Saturday, June 28, 2014

Crónicas Enlatadas XXXIV: Y el corazón me hizo "crack"...

Hola, mis bellos y bellas! Acá les escribe su Comandante Sakenne, encumbrada en su nave y con una potente procesadora de alimentos nueva, miren que la que tenía antes (una Minipimer) pasó a mejor vida un día cualquiera de un mes cualquiera mientras hacía puré de papas. He andado como las montañas rusas esta semana, con momentos de buen humor y encargos a Asia y otros de no tan buen humor, como el jueves. Se preguntarán qué fue lo que me pasó el jueves que me tuvo de "no tan buen humor" (bue, lo admito, estuve decaída y muy melancólica) y les diré que no pasó nada... al menos, no pasó nada el 26/06 de este año, sino que pasó algo hace ya 10 años que, literalmente, hizo que mi corazón y todo a mi alrededor hiciera "crack": fue el día de mi primera pateadura (para mis amigos internacionales, pateadura es el término coloquial chileno que empleamos para referirnos a un quiebre amoroso donde la persona 'pateada' es la que recibió el corte).

He escrito un par de veces acerca de mi ex, de su visión de "mujer: manzana" (la que, por suerte, ya ha dejado atrás) y de algunas cosas que lo caracterizaban, pero no me he referido a él actualmente. A día de hoy nos llevamos muy bien y hablamos a menudo, especialmente porque su carrera y la mía son complementarias y porque nuestras visiones de vida son muy parecidas ahora que ambos somos adultos. Cuando estuvimos juntos éramos ambos muy jóvenes, inmaduros, inseguros, primerizos (ambos fuimos nuestro primer beso y nuestro primer noviazgo), pero hubo detalles que hicieron que todo se fuera a la mierda, y muchos de esos detalles tuvieron que ver con inseguridad. Por qué él terminó conmigo? No fue por mi personalidad o por mis defectos, sino que es parte de una respuesta mucho más grande y más compleja que me dio hace poco tiempo y que yo aún no soy capaz de asimilar. Cómo terminó? Por MSN, un sábado cualquiera, aunque yo venía sospechando algo porque su actitud era muy rara, medio distante (o más bien intentando distanciarse) y, obedeciendo a mi intuición, le pregunté qué le pasaba. El resultado fue una conversación de la que recuerdo poco y donde lo poco que recuerdo se puede resumir en una sola frase: "ya no te quiero". Lo que sentí sí que lo recuerdo, lo recuerdo perfectamente... sentí como si mi corazón hubiera estallado en mil pedazos y, en mi pecho, hubiera quedado un hoyo negro amenazando con tragarme completamente. No le dije nada de eso a él, simplemente dejé que expresara todos sus sentimientos y que me dejara, aunque por dentro tenía más lágrimas y porqués que un niño de cinco años abandonado a su suerte. Cuando se desconectó de MSN, recuerdo haber bloqueado mis sentimientos e ido a mi cuarto, tomado unos pantalones que nunca me habían quedado buenos, habérmelos puesto como si nada, bajar del segundo piso al patio y encontrarme con mi hermano. No sé qué cara de loca le puse, pero me miró raro y yo le dije: "qué loco, ahora me quedan buenos". Sé, ahora que puedo observar con mayor objetividad, que me cambié de ropa porque tenía ganas de huir de mi yo de ese entonces, irme de la casa, quizá ir a la suya y preguntarle de frente, ver si tenía tantas bolas como para decirme que no me quería a la cara o para verme así de mal, pero él tenía planes de ir a jugar a la pelota (cosa que no ocurrió al final) y yo no quería molestarlo, así que me quedé mirando al cielo y, finalmente, dejando mis lágrimas salir.  

Luego de ese fatídico día, mi vida empezó una especie de caída libre donde quedé en los huesos debido al estrés y a mi incapacidad de comer algo sin vomitarlo luego, tenía pesadillas a diario y despertaba sangrando de nariz, mi corazón latía rápido todo el santo día y vivía en una especie de guardia constante en el MSN y en vivo, esperando que algún día me dijera que todo era una broma de mal gusto y que nunca fue su intención dejarme, pero dejamos de vernos en julio y de ahí todo se puso peor. Él cambió por completo debido a que estaba pasando una etapa algo compleja y volcó su ira y frustración en mí, tratándome bastante mal y diciendo que me odiaba, que yo era la persona a la cual él odiaba más en el mundo y que nunca iba a odiar a alguien tanto como a mí. Cuando me decía eso, sentía que estaba más y más cerca de un colapso mental sin precedentes y no hallaba más solución que llorar para poder expresar esa desesperación y ese dolor que sentía y que mi mente no podía llegar a traducir en palabras o ideas. Quedé con ciertos traumas que me persiguen hasta el día de hoy y que, probablemente, no van a desaparecer nunca: hay ciertas canciones que no puedo escuchar sin evitar recordar los buenos y malos momentos que perdí, así como tuve que dejar de usar un perfume porque lo olía y no podía evitar llorar. También tuve que tirar ropa que usaba cuando estaba con él, mi agenda de ese año nunca más fue tocada y me hundí en una especie de trance donde sólo pensaba en él y en todo lo malo que había en mí y que había hecho que me dejara. 

En el verano del año 2005 empecé a repuntar un poco gracias a la lectura y me apoyé en la Psicología, así que postulé a la universidad y quedé, esperando con eso dos cosas: poder distraerme para así dejar de pensar en él y poder entenderlo con fundamentos científicos. Ese año no hubo comunicación alguna con él y yo pude concentrarme medianamente bien en mis estudios, con resultados positivos a pesar de mi inquieto estado mental. Eso sí, yo sabía cómo estaba porque él tenía Fotolog y yo solía leerlo, y fue ahí cuando me di cuenta que había una chica que lo tenía en la mira. Recuerdo haberle dicho a mi mamá: "ella va a seguir hasta conseguirlo"... y así fue. No sé muy bien todos los detalles de la relación de ellos dos, pero recuerdo como si hubiera sido hoy en la mañana el haber leído el Fotolog de ella, relatando con lujo de detalles su primer encuentro y su primer beso con él. Yo lo leí en el trabajo de mi mamá, apagué el computador y le dije: "Viste? Siguió y siguió hasta que lo consiguió", pero no reaccioné más allá de eso... al menos, no notoriamente. Al día siguiente tenía clases y fue ahí donde reventé. No, no crean que me puse a chillar como una loca histérica en mitad de la clase de Antropología, sino que reventé físicamente, sangrando por la nariz de tal manera que terminé en la enfermería con la orden de ir al médico lo antes posible. Fue gracias a eso que descubrieron que yo era depresiva endógena con ansiedad social, porque no encontraron ningún desperfecto físico que justificara mis sangrados y mis reacciones tan extremas. Estuve en tratamiento conjunto durante un par de meses, donde me dieron pastillas para dormir y mis queridos Trileptal, y pude al fin ver un poco de luz al final del túnel. Seguía resentida, dolida y con muchas preguntas, pero sabía que ya no había vuelta que darle al asunto y que él ya había seguido adelante, así que avanzar era mi única opción... avanzar y sanarme. 

Volvimos a entrar en contacto el año 2007 y, desde ese momento, seguimos en contacto. Si bien habamos más de una vez del tema y nunca llegamos a nada, recientemente se sinceró conmigo y me dijo por qué fue que decidió terminar. La respuesta me la voy a guardar por respeto a él, pero les puedo decir que fue completamente inesperada y me exculpó completamente; de hecho, fue tan inesperada que hoy, tiempo después de enterarme de "la verdad", aún no lo puedo creer. Me dieron ganas de golpearlo por haberse demorado tanto en hablar, pero al final le agradecí todo lo bueno y lo malo que viví con él y gracias a él. Si bien habíamos limado asperezas estos últimos años y yo incluso le escribí una carta a modo de catarsis, fue su honestidad la que me liberó en gran parte y la que me hizo verlo de otro modo. Ya no es la persona que me rompió el corazón, sino que es una persona muy querida para mí que me conoció en el lugar equivocado y en el momento equivocado. 

Se preguntarán por qué estuve decaída si ahora está todo sanado y mi única respuesta es ésta: necesitaba revivirlo para poder entenderlo mejor. Lo miro, ya 10 años mayor y con una vida diferente, y me doy cuenta que no faltó afecto ni nada, sino que fue un asunto netamente circunstancial y que no hay nadie que culpar, ambos hicimos lo mejor que pudimos hacer en ese tiempo y con nuestra escasa experiencia. A ratos extraño el lazo que tenía con él y que no he tenido con nadie más, pero prefiero mirar atrás con afecto y no dejar que la nostalgia invada mi vida como antes lo hacía en gran manera. Crecer me trajo dolor, pero también me trajo fuerza y con esa fuerza fui capaz de salir adelante, así que mi balance final inclina más hacia lo positivo que hacia lo negativo.

Espero no haberlos aburrido con este escrito más bien serio, pero creo que la situación lo amerita, jajajajajaja!!! Prometo solemnemente volver a mi habitual yo en mi próximo posteo :)

Les mando muchos saludos y espero que estén todos muy bien!!!

Hasta la próxima!

Yo =)

4 comments:

mamy said...

Si todavía te tienes que acordar es porque te marcó demasiado lo que ocurrió. Yo creo que como dices, lo más positivo que puedes rescatar fue el hecho de poder llegar a conocer que tenías una condición y que podías tratarla. Ahora, no sé si sea bueno seguir en contacto con ese sujeto, aunque ya sientas que no te hace mal. Me cuesta imaginar qué puede justificar hacerle daño a una persona a la cual has querido tanto, entendiendo que tú eras completamente inocente y no merecías sus demostraciones de odio. Bien por ti que lo entendiste y perdonaste, pero si ahora estás en una buena relación para qué pensar en el pasado? De repente me acuerdo que contaste que tuviste otra hemorragia nasal... Ojalá no sea porque estás viviendo un bajón emocional. No te descuides con tu tratamiento y desde acá te envío harta fuerza! Yo pensé que el corazón te había hecho crack por la derrota de Chile en el Mundial ayer... Jajaja, hay que tomarse la vida con humor, no dejes que las endorfinas caigan!!! ;)

Karina Muñoz said...

Me acuerdo porque aprendí muchas cosas, buenas y malas, y no quiero que se me olvide lo que viví. No me gustaría que creyeras que él me lastimó porque quiso o porque era una persona más experimentada en búsqueda de alguien a quien hacer daño, simplemente lo hizo porque era tan inexperto como yo (los dos éramos primerizos absolutos), tan inmaduro como yo y tan asustado como yo y no sólo a mí me alejó, sino que también alejó a todos los que estaban cerca de él y pasó una buena parte de ese tiempo completamente solo.

Cuando lo conocí él estaba atravesando un período bastante negativo en su vida, tenía ciertos rasgos depresivos y problemas en su escuela, así que reventó por todos lados y yo recibí un daño colateral que también recibió su familia más cercana y amigos. A ellos también les decía que los odiaba, atravesó una edad del pavo muy severa y, cuando lo volví a ver, ya estaba fuera de esa etapa tan oscura pero aún encontrando su identidad. Mi edad del pavo fue también atroz y es por eso que lo entiendo, no sólo yo era completamente inocente, sino que él era inocente también y es por eso que no le guardo rencor.

Ahora las cosas son muy diferentes, porque no ve el afecto de la gente como algo falso (era del tipo de persona que pensaba que no tenía una sola virtud) y ya no tiene esos vaivenes emocionales que antes experimentaba a menudo. Es un adulto mucho más justo que muchos de los que he conocido y me ha pedido perdón muchas veces, ha admitido que cometió muchos errores conmigo y que realmente se siente muy mal por todo lo que yo pasé por culpa de él y es por eso que no lo pienso culpar de algo que hizo contra mí cuando era un adolescente perdido y asustado, porque yo también hice cosas feas siendo adolescente y he recibido perdón por parte de las personas que lastimé.

Lo de la hemorragia nasal de la otra vez fue por exceso de calor, jajajajaja! La únicas veces que me han dado hemorragias emocionales fue en el período 2004-2005. Mi mamá sufre de sangrados por estrés, pero a mí el estrés me toma la gargana y me la deja adolorida, jajaja!

Gracias por la fuerza y espero que estés muy bien!!! Abrazos :)!

Marie Antoinette said...

Leí todo detenidamente. Sinceramente, creo que no he leído por aquí algo referente a tu ex. Debere leer màs hacia atrás parece...
Aaaay Karina, sufrimos de amor el mismo invierno parece. O el primero en mi caso... También fue hace 10 años y como por los mismos días. Si tan solo nos hubiesemos conocido antes, nos habrìamos "acompañado" xD.
Es bueno que tras todo lo malo, puedas sacar alguna lección buena de aquello. A veces, me gustaría tener esas conversaciones como las que tu tuviste con tu ex, porque la mayorìa de las veces, las cuestiones efectivamente son de momento. Lo fome, es que cuando eso no ocurre, siempre una persona pasarrollos como yo, seguira dandole y dandole vuelta al asunto. Y eso, sano no es.
Compartimos eso, de presentir que algo ocurrira (por ejemplo, con lo de la nueva novia que tuvo èl, tras estar contigo). En mi caso, me ocurre que es como que me antepongo una coraza. Onda "Ya, si obvio que estaran juntos y tendre que asumirlo" Ponerse el parche antes de la herida, como si eso, fuera a dismunuir la intensidad del "dolor".
Ese simbolismo que hablas de visualizar tu corazòn estallando, me ocurriò, no hace 10 años, cuando era una nena inexperta... y pucha que es verdad... recuerdo que ese día, venía divagando por la Alameda y todo me parecia gigante y sin explicación. Fue tan triste. Llegue a mi casa y no sangre como tu, pero si vomite... y fue tan catarsico, porque haciendo eso, me libere de esa nube, y bueno, a 9 meses de aquello, no te dire que lo olvide o algo asì, porque serìa como mentirme a mi misma - y a ti- pero sì, lo tomo desde un lado más reflexivo.
Sorry, por lo auto referente, en algunos casos, pero me gusta leer este tipo de confesiones y anàlisis.
Un abrazo!!

Karina Muñoz said...

Jajajaja, parece que nos coordinamos XD! Qué lata que no hayas podido hablar con él para dejar las cosas claras, pero también sé que hay muchos hombres que no son muy valientes como para admitir que fallaron en algo o que lastimaron a alguien, así que no me sorprende mucho dentro de todo. Eso sí, te recomiendo que no te pases tanta película... yo me las pasé y, al final, las cosas eran totalmente diferentes a lo que yo creía XD

Todos tenemos formas de expulsar el dolor, aunque hay gente que no es capaz debido a un motivo X y se enferma. Yo también vomitaba en ese entonces, ni siquiera podía tomar sopa y me tomó semanas poder volver a comer... En mi caso, veo todo eso como la necesidad de no recibir nada más de afuera porque mi cuerpo no estaba listo, así que lo dejé ser :) Qué bueno que a ti te haya resultado un poco más llevadero todo esto y es obvio que en 9 meses no vas a andar bailando sobre su tumba, pero sí haciendo progreso :)

No te preocupes por lo autorreferente de tu comentario, es una de las cosas que quiero conseguir con mi blog. Hace falta mucho feedback en esta vida para poder llegar a ser una sociedad decente, jajajajajaja!!!

Abrazos!!! =D