Sunday, November 09, 2014

Crónicas Enlatadas XXXVIII: Pequeña actualización... sacadme de aquí!

Hola, mis bellezas lectoras! Acá les escribe su Comandante Sakenne desde Mordor, lugar al cual tuve que venir sólo dos semanas después de la visita anterior y del cual deseo salir lo más rápido posible para que no se me pegue la nube de pesimismo y paranoia de ya saben quién. He estado desde que llegué instalando la impresora nueva, antivirus y navegadores para que ese ya saben quién me deje en paz y no me haga barrer las hojas del jardín, miren que la vez pasada ya me "pidió de favor" hacerlo y terminé con la peor ampolla que alguna vez he tenido en la vida.

Este período, el de otoño, puede llegar a ser un tanto peligroso para alguien como yo. No, no es que sea alérgica a las hojas que caen ni me dé por caerme cuando éstas lleguen al suelo y se vuelvan resbalosas (tan tonta no soy como para caminar encima de ellas), sino que - en mi calidad de depresiva endógena - siempre está el riesgo latente de un cuadro que (en menor proporción) también le puede dar a la gente que es más feliz que una cuncuna que se subió en una tuna a mirar la luna (parece que no era así la frase, pero bueno...): trastorno afectivo estacional o depresión estacional  (el bajón otoñal/primaveral para los que no se las dan de entendidos en la materia). Nunca me había dado un cuadro así, pero esta vez sí que salí sorteada y estuve la semana antepasada y parte de la pasada con el ánimo ni siquiera en el suelo, sino que en el cuarto de lavados de mi bloque de departamentos (que queda en el subterráneo). Desperté un día (gris) y era como si no tuviera energía para absolutamente nada, ni siquiera tenía cuerda para caminar y recuerdo que llegué a duras penas al sillón, donde me eché un rato para recobrar fuerzas. Lloré hasta que me dio migraña y no pude lagrimear más sin arriesgarme a que la cabeza me explotara, así que tuve que andar arrastrándome por ahí con cara de medio muerta y, con el poco de fuerza que me quedaba, hablé con una amiga que es médico y ella me dio los pasos a seguir para sentirme mejor: salir un poco a recibir luz, intentar dormir bien y subir la dosis de medicamentos hasta que me sintiera mejor. Esta semana me he sentido mejor, no estoy haciendo dramas por todo (le hice problemas a medio mundo) y mi energía se ha ido recuperando, aunque no estoy al 100% y eso se nota cuando intento tejer, porque me duelen un poco los brazos y me siento como abuelita, jajajaja!

A Corleone no se le ocurrió una idea mejor para subir el ánimo que empapelarme a chocolate, así que anduve masticando unos con menta de 70% casi todos los días, hasta que llegó el punto que no me cabía el chocolate ni por las orejas (nunca he sido tan fan del chocolate como mi mamá, así que tanto aguante tampoco tengo). He salido a dar más vueltas que de costumbre (nunca tanto como lo hacía en Chile) y he tomado algo más de aire, cosa que no hago mucho en Suecia no por un asunto de seguridad, sino porque soy como caballo de lechero y siempre espero encontrarme con el Océano Pacífico y el aire marino y, en cambio, me encuentro con el Mar Báltico y unos ventarrones que te dejan el pelo con la permanente, jajajaja! Acá no hay mucho almacén de barrio donde puedas comprar pie de limón (ando con la idea de hacer uno cuando encuentre limones, jajajajaja!) y mis vecinos no saludan a nadie, así que te sientes medio solo o derechamente desadaptado, lo que contribuye enormemente a que te "encueves" y sólo desees asomar la cabeza a la calle cuando debas reabastecerte de comida. Pienso que tendré que luchar contra el instinto de "encuevamiento" si quiero tener un ánimo más o menos constante en lo que me queda de otoño y el invierno, porque la crisis que me dio me dejó bastante molida y dudo que este cuerpecito apolíneo pueda aguantar otra pasada de tanque por encima.

Les pido un favor a todos los que estén en Chile: coman Super 8, pie de limón con harto merengue, helado de lúcuma - manjar y todas las cosas ricas que puedan por mí, miren que hay veces que sueño con potes de manjar Colún, jajajajaja!!! Háganlo por vuestra querida Comandante que muy probablemente no podrá ir a degustar delicias este verano debido a diversos contratiempos y que tendrá que aguantarse las ganas por algunos meses más, snif!

Hasta acá mi breve actualización. Prometo un post más decente cuando esté en Kalmar y no tenga esa nubecilla grisácea rondándome y susurrando acerca de la toxicidad que despide un blog, jajajaja!

Saludillos afectuosos y que tengan una excelente semana!!!

Yo, para variar :)