Sunday, June 21, 2015

Crónicas Enlatadas XLVI: Primer #TAG Sakennero: 70 cosas que probablemente ni siquiera se te asomaban por la cabeza de mí.

Hola otra vez, mis queridos y queridas!!! Como hoy amanecí demasiado temprano (es decir, me despertó un tirón de mechas involuntario de Corleone), estoy llena de una especie de energía un tanto rara que despierta esa grafomanía medio latente que poseo en algún lugar recóndito de mi SAKDN (ADN de Sakenne). Ya hice "las tareas" (es decir, escribir en mi libro), así que puedo darle rienda suelta a uno de mis deseos más oscuros y caídos del catre: escribir 70 cosillas medio o muy desconocidas sobre mí. Como se me pegó el asunto del #TAG de Marie Antoinette, decidí crear uno yo y echarlo a rodar por ahí, aunque no me ofendo si nadie le da bola o encuentra que es demasiada parafernalia para tan poco contenido, jajajaja! Ya, es hora de cortar la introducción e ir derechamente al grano, miren que las dichosas 70 cosas no se van a escribir solas!

Sin más rodeos... (redoble de tambores)...


70 cosas que probablemente ni siquiera se te asomaban por la cabeza de mí, por la Comandante Sakenne!

1. Tengo una mezcla de sangres y ancestros que sería un festín para un investigador de ADN. Poseo sangre china, francesa, italiana y española por parte de mi mamá y se me repite el plato español y francés por parte de papá, además de poseer también sangre inglesa por ese lado.

2. Una de mis bisabuelas por parte paterna se llamaba Kitty y vivía en Gibraltar hasta que le dio por tomar un barco e instalarse en Concepción.

3. Mi bisabuelo, papá de mi abuelita materna, era de Cantón y fue primero a Estados Unidos para luego llegar a Antofagasta. 

4. Tanto la familia de mi papá como de mi mamá eran adineradas, pero ese dinero cayó en manos equivocadas y lo terminaron perdiendo casi todo.

5. Conocí a mi papá cuando yo tenía siete años y murió cuando tenía doce años. La verdad de las cosas, nunca me llevé muy bien con él debido a que era alcohólico y se ponía muy agresivo.

6. Aprendí a leer a los tres años y mi primer libro fue "Love Story", de Eric Segal. Mi segundo libro fue la Enciclopedia Familiar de la Medicina y la Salud y el tercer libro fue un manual de cirugía.

7. Aprendí a escribir a los cuatro años (imprenta) y las tías de la escuela donde mi mamá trabaja como Educadora de Párvulos se espantaron al creer que yo jamás llegaría a escribir en manuscrito.

8. La doctora familiar le dijo a mi mamá que probablemente tenía un CI sobre lo normal cuando, a los tres años, le dije que los síntomas de mi enfermedad de turno coincidían con una faringoamigdalitis.

9. Vivía con amigdalitis cuando era chica y, por ende, mi pobre trasero llegaba a estar anestesiado de tanta penicilina que me inyectaban. Similar dolor sentí cuando me inyectaron dipirona unos 20 años más tarde (ouch!).

10. Tengo una amiga, Ayleen, a la que conozco desde los tres años. Hemos sido cercanas desde ese entonces, a pesar de atravesar ciertas crisis de adolescencia.

11. A los cinco años me manejaba bastante bien en Historia Universal y presentaba cierta afinidad con la Mitología que se mantiene hasta el día de hoy. 

12. Debido a mi carácter inquisitivo y a mi tendencia a hacer cosas de más, las tías de la escuela me ponían "huevos duros" como nota y me tildaban de conflictiva.

13. Ese mismo carácter inquisitivo provocó que mis compañeros de colegio me tratasen bastante mal, lo que llevó a que me volviera más retraída, concentrada en los estudios y poco sociable... MUY poco sociable.

14. Sufrí de bullying durante gran parte de mi vida escolar.

15. En Primero Básico me pusieron un uno por soplarle a un compañero... el problema es que yo no sabía qué era soplar, jajajaja!

16. Ya que nací con un quiste en el cuello que mi hermano hizo salir al exterior gracias a un golpe accidental, solía andar con un parche más o menos grande que me cubría toda el área y era motivo de burla. Dejé de usarlo a los 10 años, edad en la que me extirparon el dichoso quiste que hoy se encuentra en el Departamento de Patología de la Universidad de Chile gracias a su extrema rareza. 

17. Por causa de otro accidente, tanto el dedo medio como el anular de mi mano derecha presentan una leve deformación.

18. Comencé a escribir poesía a los siete años, por las tarjetas del Día de la Mamá. Mi relación con la escritura se amplió conforme pasaron los años, haciendo desde cartas de amor para alumnas desesperadas hasta revisiones de tesis para alumnos desesperados, jajajajaja!

19. Una profesora descubrió que canto bien por casualidad, pillándome desprevenida mientras hacía un solo a capella en la sala. De ahí, nunca más pararon hasta que me hicieron participar en competencia habida y por haber (de las siete, gané las siete).

20. Toqué piano durante un tiempo, aunque lo hacía de manera privada y solía responder con negativas si me pedían participar en algún show. 

21. Tengo muy buen oído musical, pero suelo aburrirme demasiado rápido a la hora de practicar y es por eso que no seguí la ruta artística.

22. Si bien mis notas en la materia eran regulares por un asunto de aburrimiento, soy buena en Matemáticas; es más, mis notas en Trigonometría nunca bajaron del 7.

23. Mi mamá me prohibió tajantemente estudiar Pedagogía. Menos mal que le hice caso!

24. Odiaba Educación Física y no por flojera, sino porque considero una imbecilidad que te evalúen de acuerdo a un estándar que no todos pueden alcanzar. Es que es una idiotez, cómo voy a poder agarrar una pelota de basket con las manos tan chicas que tengo o correr más rápido que una persona que mide 10 centímetros más que yo?

25. Soy muy flexible debido a que tengo Hiperlaxitud Articular (aunque ha ido decreciendo un poco con la edad... menos mal).

26. Me he dislocado la cadera caminando.

27. Pasé por un período de mucha fiesta y podían pasar hasta dos semanas en las que no aparecía por mi casa (llamaba, claro). Colapsé de tal manera que nunca más salí luego de eso, jajajaja!

28. Mi peor episodio depresivo fue el año 2000. Estuve dos semanas sin hablar, durmiendo apenas y con alucinaciones auditivas debido a la falta de sueño.

29. El primer idioma que aprendí fue el Inglés. Esto sucedió a los doce años y, como tantas otras cosas en la vida, lo aprendí por mi cuenta. 

30. Mis notas en Filosofía eran excelentes y, cuando mi profesor se dio cuenta que hablaba Inglés, me propuso hacer los trabajos en ese idioma. Obvio que accedí.

31. No soy del tipo de persona que necesita estudiar para aprender, así que jamás me he quedado hasta las tantas repasando.

32. Mi primera carrera de interés fue Medicina, pero la falta de tiempo para poder atender a un paciente con dedicación me desilusionó bastante y por eso desistí.

33. Tuve un inicio muy tardío en lo que respecta a noviazgos. Recién tuve mi primer pololo a los 20 años.

34. Me demoré como un mes en darle mi primer beso a dicho pololo (pobre...).

35. Luego de terminar con él, no tuve más relaciones hasta que apareció Corleone cinco años después.

36. Nunca tuve la oportunidad de cocinar mucho en Chile, ya que todos en mi familia son buenos en ello... y temían secretamente que yo incendiara la casa, jajajaja!

37. Podría vivir el resto de la vida comiendo ensalada de tomate y palta...

38. ... o helados de distintos sabores!

39. Si bien aprendí a cocinar acá en Suecia y destaco por ser bastante hábil, aún no sé pelar cosas con un cuchillo.

40. Soy una persona bastante paciente, pero llego al punto de ebullición y de ahí no me saca nadie en un buen rato.

41. Es fácil ver si yo estoy molesta: me pongo a limpiar como una desquiciada!

42. A pesar de tener Depresión Endógena y atravesar por crisis que pueden llegar a ser muy fuertes, mi estado de ánimo suele mantenerse relativamente estable debido a que viví gran parte de mi vida sin tratamiento alguno y mi cuerpo sabe cómo compensar las cosas de alguna manera (aunque no se lo recomiendo a nadie).

43. Sé hacer velas y técnicamente también sé hacer inciensos, pero nunca he podido comprar los materiales necesarios para poder darle rienda suelta a la creatividad olorosa.

44. Aprendí a tejer a palillo con un poco de ayuda de mi mamá (poco: aprender a urdir, hacer punto al derecho y punto al revés). El crochet y la horquilla los aprendí sola.

45. Mi segundo pasatiempo, además del tejido, es la pastelería, especializándome en cosas sin azúcar ni harinas refinadas.

46. A pesar de tener una mamá que ama el chocolate, a mí me gusta más bien poco. Como ocasionalmente y tiene que ser del 70% y con menta.

47. Tuve la genial idea de ir a arrendar una película porno vestida con el uniforme de la escuela y llevando a mi mamá al videoclub. No lo hice porque me gustan las películas porno, simplemente fue porque tenía ganas de ver al pobre tipo del videoclub muerto de vergüenza.

48. Les suelo decir a los hombres que conozco que veo mucho porno para así ver qué tan "igualitarios" son (la verdad, sí he visto porno pero lo considero monótono y aburrido).

49. Tuve un episodio medio turbio cuando era niña, El hijo de una amiga de mi papá estudiaba música y, como no tenía muchos recursos, iba a practicar música con mi teclado. Ya que yo era amigable con él, creo que se hizo la idea equivocada y le terminé gustando... de una manera que hubiera sido normal si yo no hubiera tenido 10 años y él, 25.

50. Admito que me gustaron más tipos antes de mi primer pololo (al menos, dos), pero yo no hice nada para acercarme a ellos debido a que la sola idea me provocaba tales niveles de ansiedad que terminaba físicamente enferma.

51. He escrito cerca de 500 poemas y, cuando ando de humor, agrego algunos más a mi colección.

52. A pesar de haber tenido una mamá que amaba la onda "disco" y un papá que oscilaba entre la música instrumental y la religiosa, yo terminé siendo fan del Rock de los '80 y, en especial, de Toto.

53. Me encantan los conejos! He tenido dos en mi vida y han sido unas mascotas geniales! Aún extraño el mal carácter de mi coneja Gamberra...

54. A ratos me encantaría tener una pastelería, pero la timidez me gana y quedo con la idea orbitando en mi interior.

55. Soy lectora ávida de Fanfics, que son escritos amateur realizados por fans de ciertas obras en particular, ya sea animé, manga o libros normales. Tengo la idea de escribir alguno, pero el tiempo no me acompaña.

56. Colecciono maquillaje y artículos de belleza. En Chile tenía una cantidad tal que podía llenar la cama de cosas y me faltaba espacio, jajajaja!

57. Me encantan los aros, pero no puedo ponerme ninguno debido a que mis pobres orejitas se rompen. Da igual si es oro, platino o kriptonita, no puedo ponerme ningún tipo de aros.

58. Los anillos de plata son mi pieza de joyería favorita, pero me cuesta encontrar debido a que mis dedos son muy chiquitos.

59. Y hablando de chiquitos, mi pie también lo es (calzo 34).

60. Me gusta mucho el té y hubo un tiempo en el que lo bebía de manera casi compulsiva. La adultez ha traído cierta mesura consigo y ya no me tomo las 20 tazas diarias de té que antes solía beber... ahora me tomo 19, jajajaj! (nah, me tomo 2 o, si es mucha la sed de té, 3).

61. Lo otro que bebía de forma compulsiva era la Coca - Cola Light o Zero, pero paré el consumo debido a que empecé a tener palpitaciones y eso no es muy agradable que digamos.

62. No consumo azúcar de mesa desde hace al menos 15 años... y tampoco la echo de menos.

63. El té que me tomo es siempre sin azúcar. Primero me daban ganas de tirarlo por la ventana, pero luego me acostumbré.

64. No puedo tomar café o bebidas energétidas debido a que me hacen sentir muy mal; de hecho, una vez me tomé un Battery en la Universidad y me tuve que sentar por ahí gracias al mareo que me dio.

65. Soy muy buena armando muebles y destapando cañerías, jajajajaja! No sé de dónde viene ese talento, pero a mí me dejas con un destornillador y un martillo y te armo lo que sea!

66. Duermo con tal quietud y respiro tan despacio que muchas personas han creído que estoy muerta y me tratan de resucitar. El problema con eso es que a mí me cuesta mucho volver a dormir una vez he abierto mis ojitos pajaritos.

67. No tomo desayuno (aunque debería) ya que me suelo despertar sin hambre,

68. Soy muy alérgica a los muebles que tengo acá en Suecia, especialmente si consideramos que a la familia de Corleone le gusta guardar los colchones y sillones por 35 años sin lavarlos una sola vez (con razón casi se me cae la nariz de tanto estornudar!!!) y te los tratan de dejar de herencia cuando a ellos ya les parecen "pasados de moda".

69. Sé coser, pero no lo hago porque la máquina de coser de mi mamá es tan endemoniada que me creó un trauma y aún no me atrevo a hacer "terapia de exposición". 

70. Puedo armar rompecabezas gigantes en cuestión de horas (y me encanta, por lo demás).


Ufff, me anduve pasando, pero admito que me ha servido de desahogo! Como la lista es considerablemente larga y no creo que haya mucha gente con tanto tiempo libre, no creo que vaya a ser replicada en alguno de mis blogs amigos. Sé, en todo caso, que esta exprimida mental les va a resultar por lo menos curiosa y les va a mostrar partes de mí que probablemente no conocían, así que me doy por satisfecha y me despido de momento.

Espero que estén muy bien y los felicito por darse la paja de leer tanto, jajajajaja!!!

Hasta la próxima!

Yo, para variar :)


Saturday, June 20, 2015

Crónicas Enlatadas XLV: Cortitos de Sakenne I, la previa al cambio de plátano.

Hola, mis queridos y queridas!!! Acá les escribe brevemente su Comandante Sakenne, haciendo la cuenta regresiva y adquiriendo una úlcera tras otra al pensar que - en menos de 10 días - ya tendrá acceso a su nueva y gran nave con forma de plátano maduro y Wifi. Como saben, el tiempo de espera fue enorme y por eso ni Corleone ni yo caemos en la cuenta todavía que éstas son las últimas dos o tres semanas que pasaremos acá, así que pienso que se nos va a caer la teja cuando cerremos la puerta por última vez y hagamos nuestra buena obra final: llamar a los encargados del estacionamiento para que multen al chistoso que siempre usa nuestro puesto porque le da paja ocupar el suyo, muaaajajaja!!!

Como bien saben, yo soy de las personas que se caracterizan por su nivel superlativo de organización y manejo de detalles, especialmente debido a mi perfeccionismo tirado de las mechas y ese extremo orden mental que me hace coquetear con la fomedad más absoluta de cuando en cuando; Corleone, por otro lado, es más del estilo Zen (... tado) y suele asimilar las cosas de una manera mucho (MUCHO) más lenta que yo, así que ya me dijo que la mudanza será un asunto paulatino y que nos tomará más tiempo de lo que yo esperaba, que era a lo más cinco días... si les digo la verdad, primero me puse medio histérica debido a que se activó ese lado de mi ADN que tiene que ver con andar apurada por la vida, pero luego caí en cuenta que tiene razón y que tenemos un mes para dejar todo listo, así que el andarse acelerando realmente no conduce a nada salvo a aumentar mi acidez y prometerle terreno estomacal a nuevas y flamantes úlceras. Como sabemos que la cama y el sillón viejos no nos caben en el auto, tendremos ayuda del hermano de Corleone que nos prestará su camioneta para llevar ambas cosas y lo demás que botaremos (que son casi todos los muebles que tenemos ahora) al centro de reciclaje, mientras que la compra de las nuevas cosas la efectuaremos con nuestro auto en unos cuantos piques a IKEA. Digo unos cuantos piques porque dudo que todo lo que tenemos que comprar nos quepa de una sola vez... por muy cajas planas que sean todas, jajajaja!


 La lista de las compras en sí es bastante extensa y abarca todo lo posible para una casa, desde las alfombras hasta las sábanas, y todo lo veremos en IKEA debido al asunto Zen (tado) de Corleone. La verdad es que casi todos los suecos son así y no gustan de andar de tienda en tienda como nosotros los tercermundistas que aún tenemos carnicerías (acá no hay), así que van al lugar más grande que encuentran a la vista (que siempre es IKEA) y ahí lo compran todo. A mí IKEA no me disgusta para nada, sólo tiene un detalle que me causa problemas y es el de la carencia de pasillos. Visto desde arriba, es como una especie de laberinto resuelto que posee a lo más unos tres atajos y que hace las compras un tanto complicadas si no le echas una miradita al mapa antes de empezar, así que es casi obvio que te vas a perder o vas a tener que retroceder unas cuantas veces para poder hallar lo que deseas, como me pasó a mí la última vez que fui y justo cuando estaban cerrando... lo único que puedo decir es que volé, jajajaja! Esta vez iremos con un poco más de tiempo (cinco minutos más) y ya sabiendo más o menos dónde quedan las cosas, así que no tendré que parecer pollo a las brasas dando vueltas por la tienda mientras todos los suecos me miran con caras raras, jajaja!


Debido al asunto del cambio de plátano y lo de mi libro, probablemente andaré un tanto inactiva en el blog. No es que vaya a desaparecer hasta septiembre, pero sí pienso que no se sabrá mucho de mí hasta pasado el quince de julio. Voy a estar extremadamente ocupada estos días con lo del reciclaje, botar cosas viejas, elegir qué ropa llevarme, empaquetarla, ponerla en la casa nueva y todo eso que uno hace cuando se muda, así que dudo que tenga mucho ánimo para escribir más allá de lo estrictamente necesario... salvo para quejarme del dolor de pies que probablemente me va a dar :) Ustedes saben que siempre pienso en mi blog y que nunca puedo actualizar muy seguido debido a mis diferentes actividades y a ese pequeño síndrome canapé que tiene Corleone, así que dudo que sientan mi ausencia mientras ando corre que corre por la ciudad llevando cajas y cosas de un lado a otro, jajajaja! 


Antes de irme, les tengo una consulta: hay algo que querrían tener en su casa nueva para cuando se muden? Yo quiero, por sobre todas las cosas, unas sábanas que no sean blancas, miren que todas las que tengo son de ese color y ya me tienen medio enloquecida! Puede ser beige, lila, gris, roja, estampada con estrellitas colorinches o lo que sea, pero blanca nooooo!!! Pienso que es tanto el blanco que le ponen a las cosas en este país que ya me dio una cierta cromofobia aplicada ese tono... de verdad, hasta el verde chillón me causa más alegría que el blanco y eso que el verde chillón me carga! 

Ya, es hora de retirarme a ver mi maratón de animé. Les mando muchos saludos y espero que estén muy bien, comiendo cositas ricas y bien abrigaditos si hace frío. 

Nos vemos en el próximo post, probablemente desde el nuevo plátano!

Yo, para variar :)