Saturday, January 17, 2015

Crónicas Enlatadas XL: Esa rara (y vegana) fauna de Facebook.

Aaaay, mis queridos y queridas... su Comandante Sakenne - a ratos - desea cerrar su cuenta de Facebook y darse de cabezazos hasta olvidar la contraseña. Cuando yo abrí mi pequeño reducto del mal, allá por el año 2008, jamás pensé que se convertiría en algo tan grande... y tan lleno de gente imbécil. Pasó de ser una especie de paraíso personal ligado a otros paraísos personales a ser una incesante cascada de invitaciones a cuanto juego haya sido creado hasta la fecha, cadenas de oración con maldiciones incluidas y muchos, MUCHOS veganos. Si ya lo dijo el sabio Dean Winchester de la serie "Supernatural": "Siempre supe que encontraría el origen de todo mal en una panadería vegana"...

No crean que, en mi calidad de omnívora, soy enemiga acérrima de la gente que no come carne, sino que es todo lo contrario... son ellos los que te tratan de asesino para arriba si siquiera insinúas escribir la palabra "salame" en tu estado personal, son ellos los que ponen recetas alternativas de cosas que nadie les pidió, son ellos los que te dejan el área de noticas hasta las pelotas de fotos mitad grotescas y mitad verdes y son ellos lo que, con su supuesta "superioridad moral", se adjudican el derecho y casi el deber de intentar cambiar tus hábitos alimenticios. Como Testigos de Jehová, pero aplicado al paladar, golpean la puerta de tu casa virtual y terminas con cincuenta mil folletos referentes a la salvación de tu "alma", panfletos de PETA y una retahíla de las atroces consecuencias que una torreja de jamón en tu pan traerán para la humanidad y todo ello sin siquiera pedirlo! No tendría problemas si fuera yo la que los busque, pero muchos se las dan de militantes - más que de adherentes - y son capaz de echarte la puerta abajo con una bazooka, pero oye, que quede claro que lo hacen por tu bien.

Como es bien tarde (casi las 3 de la madrugada) y a esta hora - irónicamente - soy muy productiva, me voy a dar el pequeño lujo de hacer la distinción entre militante y adherente: la gente adherente a algo, a mi parecer, puede estar completamente de acuerdo con todas las ideas que ese algo representa, pero eso no quiere decir que van a andar con pancartas en la calle o tapándote el Facebook de principio a fin con su "verdad" acerca de los beneficios de comer porotos para el desayuno; los militantes, en cambio, consideran que su "verdad" no sólo es la "verdad verdadera de verdad que verdaderamente es verdad", sino que piensan que es su misión el hacerte tragar esa verdad y que la aceptes a cualquier costo, total, es la verdad verdadera de verdad que verdaderamente es verdad. Los veganos que conozco, lamentablemente, son casi todos del segundo grupo, una masa de narcisistas que creen que comiendo lechuga y tomando leche de coco han alcanzado una especie de Nirvana y que deben evangelizar mandibularmente a todo lo que respire, gente con la cual es imposible discutir sin llegar a ser llamado asesino, inconsciente, sádico, psicópata, mala persona y golpeador de abuelitas. Son pocos los que dicen "soy vegano, pero no me importa lo que el resto coma", son muchos los que te dicen "soy vegano, adora a tu nuevo líder espiritual, muaaajajajaja!" y eso los tendría de bastante mal humor, o no?

Yo sigo una dieta especial, pero NADIE en mi Facebook sabe lo que como y por qué lo como. No ando colocando fotos insinuantes ni nada, no me interesa en lo más mínimo que la gente haga lo que hago yo, aparte que es aburrido seguirle el amén a un grupo de individuos sólo porque a mí me falta personalidad para hacer algo sola! Yo lleno mi platito de cosas que me gustan, me lo como tranquila mirando mis programas de crímenes, lavo mi platito y todo sin chistar, porque eso es lo que una persona relativamente normal hace y no hacer sentir culpables a los demás porque sucumbieron a la tentación de una salchicha. Es cierto que muchos animales son muy maltratados por la industria alimenticia y es el deber de uno el elegir productos de lugares donde aseguren que los animales son bien tratados (cosa que hago), pero mis contactos veganos no tienen ni la más puñetera idea de que TODOS los cosméticos que ellos usan (de marcas conocidas) son de laboratorios que también maltratan animales, así que - al final - se salvan de "asesinar" por comida y "asesinan" por vanidad, lo que es muchísimo peor, no creen? A mí me llega a dar cosa cuando veo esas mismas personas que te dan la lata con sus mensajitos alusivos a la compasión y que le ponen "Like" a cosas hechas por laboratorios y compañías cuya ética es muy dudosa y he llegado a comentarlo con algunas de ellas, pero lamento decir que - por el hecho de mirar con ojos de lujuria a los bistecs - me toman tan en serio como a cualquier piedra de la vereda, o sea, nada. 

Miro mi cuenta de Facebook y me la paso ocultando este tipo de cosas que ya he mencionado, pero la incomodidad sigue ahí, ese "por qué diablos tienes que ser tan gritón(a) para tus cosas?!" que no emito por respeto a gente que no es muy respetuosa con uno que digamos, esas ganas de subir fotos de bife chorizos las 24 horas del día y desatar una guerra peor que la de las galaxias, ese impulso medio barbárico de cortar por lo sano y empezar a eliminar gente a diestra y siniestra, esa vocecilla que se me queda a medio camino y que los maldice en todos los idiomas que sé. Me para un poco el afecto que les tengo y me paran otras cosas que ellos no parecen tener: diplomacia y respeto. Diplomacia para poder manejar mis pensamientos y deseos de modo que no interfieran con la vida de otros ni los hieran y respeto para reconocer que mi idea de vida es sólo ejemplar para mí y no tiene por qué ser la de todos. Eso les falta por montones a los veganos de mi Facebook, a esa manga de fanáticos activistas de sillón que probablemente se estarían sacando los mocos con un cotonito para las orejas si no hubieran encontrado su supuesta salvación en evitar productos animales, pero que igual se echan esos mismos productos animales en el cuerpo entero y se ponen botas de cuero antes de ir a comerse un sushi vegano con sabor a pasto a medio mojar. La gran mayoia son hipócritas, pero no se los voy a decir por un asunto de salud mental y porque es como hacerle una raya al agua; sin embargo, eso no quiere decir que no tenga derecho a quejarme un poco de ellos y es por eso que tuve que desahogarme acá, jajajaja!

Cambiando radicalmente el tema, hoy no subiré la cantidad abismal fotos de lanas, tejidos y lanas tejidas que deseaba mostrar inicialmente, sólo dejaré unas cuantas novedades que han salido del laboratorio tenebroso de la Comandante Sakenne. Espero que les gusten :)



Ésta es una lana acrílica que "pinté" en vez de teñirla.



Lo mismo que la anterior, lana pintada a lo Picasso (o Sakennaso)


La misma lana, pero ordenadita por obra y gracia de mi ovillador :)


Lana de verdad, teñida en caliente y con efecto ombré (o Sakenné, porque yo la hice)


Acercamiento de la lana lanuda. Lo crean o no, usé sólo un color de tintura :)


Chalina a modo de demostración :)


Acercamiento a la chalina, con mi brazo de modelo



Más lanita de verdad, teñida con tres colores :)


La misma lana, hecha ovillo para uso inmediato ;)


Lana en proceso de "chalinización" :)


Espero que las fotitos les hayan gustado y que le den un aplauso a mi fuerza de voluntad, miren que casi sucumbe ante la flojera, jajajaja! Y hablando de flojera, creo que ya ha llegado la hora de terminar el escrito de hoy y retirarme a mis lanudos aposentos. Les mando muchos saludos y afecto, sean veganos o no (jajajaja!) y disfruten mucho del fin de semana! 

Hasta la próxima :)!!!

Yo, para variar ;)