Saturday, April 23, 2016

Crónicas Enlatadas LVII: hablemos de la depre...

Holis, caracolis! Acá les escribe la Comandante Sakenne, el fin de semana como les prometió el otro día, jajajaja! Como puse en el mini - post anterior, tengo ganas de referirme a un tema que me ha venido dando vueltas en la cabeza hace rato y cuya intensidad ha aumentado gracias a los últimos comunicados: la depresión chilensis. Los que somos chilenos tenemos conocimiento de sobra acerca de nuestros trastornos masivos y sabíamos más o menos bien que estábamos a la vanguardia a la hora de tomar Fluoxetina y medicamentos similares, pero las estadísticas más recientes van más allá de la exageración que uno supuestamente tiene a la hora de diagnosticarse una "depre" y nos dejan ver que lo que temíamos es verdad: somos la gente más deprimida del mundo... y fuera de hueveo. 

Si hablamos de estadísticas puras y duras, se dice que el 17,5% de la población está con diagnóstico de depresión en estos momentos y que cerca del 22% ha tenido algún tipo de tratamiento relacionado con un trastorno del estado de ánimo. Podrán verse como cifras chicas, pero usaré algo de perspectiva y diré que le estamos dando un paseo a los coreanos (que se supone son los más estresados del planeta, razón de sobra para deprimirse) y sin movernos del escritorio... salvo para andar bajoneado por ahí. Santiago es la capital más deprimida del mundo a pesar que no es ni la más grande, ni la más atochada, ni la más peligrosa, ni la más contaminada (miren a Beijing no más) ni la peor en ninguna cosa... es una capital de un país en vías de desarrollo (casi casi desarrollado) con gente que intenta hacer su vida de la mejor manera posible (salvo los flaites) y que desea ser feliz a su manera, creo yo. No es que el chileno sea una persona criada con ambiciones casi estratosféricas a nivel chino o coreano, somos en su mayoría más "de pueblo" y creemos en el esfuerzo, pero también que ese esfuerzo debe tener recompensa y ése es uno de los factores que falta en la dichosa ecuación del bienestar mental.

El país de la ingratitud o, como decimos los nacionales, "el pago de Chile".

Chile es un país ingrato, no hay ningún eufemismo que pueda esconder la verdad. Puedes hacer mil y una cosas buenas por la gente y siempre habrá el que tenga el "modo supervivencia" medio distorsionado y decida aprovecharse de ti para luego largarse. Lamentablemente, el ambiente nacional ha hecho que ese tipo de comportamiento se multiplique y cada vez sean más las personas que apliquen flexibilidad moral para salirse con la suya justificándose en que tienen que vivir. Ya, entiendo que tengan que vivir, pero creo que toda la gente está en el mismo proceso (salvo los que están en las esferas más altas) y experimenta uno que otro problema, así que no veo razón de peso para comportarse mal con otro sólo porque a mí me va mal. Con una actitud así de torcida, es obvio que la parte afectada se va a sentir mal y esa ayuda o eso que hizo por ti no va a estar disponible nunca más, lo que quita confianza en la sociedad como un todo y vuelve al agraviado más aislado que nunca. 

Este comportamiento, sin embargo, no es algo que haya llegado así como así a nuestras vidas, sino que viene de más arriba. El chileno se esfuerza, toma 30 micros de ida y 30 micros de vuelta al trabajo, llega puntual y se rompe el lomo sin apenas ir al baño sólo para recibir un sueldo paupérrimo que apenas alcanzará para los dichosos pasajes de micro, medio kilo de pan y una cerveza Escudo. Se te va medio sueldo en AFP, otro medio sueldo en salud y el resto en cosas con un IVA bastante importante (aunque no a los niveles bíblicos de Suecia), así que no te queda de otra salvo endeudarte y seguirte endeudando para pagar las deudas anteriores. Esto cala hondo en la mente de la gente y les da a entender que, no importa qué es lo que hagan ni cómo lo hagan, siempre habrá una persona cagándote la vida (en este caso, el jefe, el chofer de la micro, el panadero, etc.) y que no te queda de otra salvo aguantar, seguir endeudándote y tratar de vengarte de la vida siendo un poco cabrón con otro si tu consciencia es un poco más flexible de lo que tendría que ser.

Naciendo en el sistema.

Como los chilenos estamos tan metidos de cabeza en el proceso de la deuda y pagar dichas deudas, no nos damos cuenta que hay más alternativas. Vemos que estamos criando una planta venenosa y la seguimos regando mientras pensamos que un día cambiará. Sabemos que hay mucha corrupción y que más o menos todas las empresas y compañías están coludidas, pero no queda fuerza para luchar debido a que nacemos en el sistema tóxico y nos crían para servirle. Nos escolarizan alarmantemente temprano y de ahí es un bombardeo de tareas inútiles, mil y un ramo, datos vomitados que luego debemos volver a vomitar y un régimen estricto de comportamiento que te mata tanto la alegría como la creatividad. Sentar 40 niños en una sala y esperar que todos estén callados es tan razonable como creer que Kim Jong-un va a invitar a Obama a tomar té con galletitas, pero ahí están los que hacen los programas educativos dale que dale con que así debe ser, por la razón o por el Ritalín. 

Del niño creativo y curioso que llegó a Primero Básico no queda nada cuando sale de Cuarto Medio. El joven, aspirante a la Educación Superior o similares, probablemente está tan harto de memorizar y escupir datos que ni siquiera tiene ganas de seguir estudiando, pero está tan metido en el sistema del desempeño que se siente obligado a dar la PSU, endeudarse casi de por vida e ir tropezando una y mil veces en el camino hasta salir medio muerto con un cartón y así ingresar derechamente a formar parte de los que se encargarán de matar la chispa de las generaciones futuras. No creo que sea lo que él quiera, sino que lo ve tan normal que piensa que es lo que se debe hacer y nuestro sistema educativo tan concentrado en la memorización y lo cuantitativo no hace nada por remediar tal falacia.

Tomo para no enamorarme?

Con una vida llena de trabajo extenuante, idas y venidas y no muchas recompensas, no es raro que los chilenos encuentren cierto relajo en el alcohol. No es al estilo escandinavo (emborracharse hasta perder el conocimiento los fines de semana), sino que es más del estilo tomar todos los días y de desviarse del camino a casa para el Happy Hour. El cigarrillo también hace de las suyas en la ecuación y ambas cosas, en vez de ayudar en algo, sólo añaden problemas al caldo de la desgracia. Por un lado, pierdes dinero que podrías utilizar en cosas más importantes y, por el otro, puedes estar poniendo en riesgo tu salud de maneras bastante dramáticas además de no resolver absolutamente nada de lo que te preocupa. Patear la bola para el futuro no ayuda a nadie, la verdad, pero puedo entender perfectamente por qué uno puede llegar a tales comportamientos si me pongo a pensar que hay muy poco en la vida del chileno que traiga placer aparte del fútbol y las Fiestas Patrias. A pesar de mi comprensión, no puedo evitar pensar que intentar evadir el problema hace mucho más mal que bien y eso va mucho más allá de la salud en general.

"Fuerza de voluntad".

Lo otro que hace que aumente la sensación de abandono y soledad chilensis es la ignorancia de alguna gente y la extrañísima idea que la depresión se cura con fuerza de voluntad. Nunca dejaré de ser enfática al respecto: la depresión es un TRASTORNO DEL ESTADO DE ÁNIMO y está documentada de manera científica. No es que uno decida arbitrariamente que está deprimido, sino que hay cierta cantidad de síntomas que llevan al diagnóstico y tratamiento y dicho tratamiento puede ser farmacológico dependiendo de la severidad del cuadro. Es igualito a una hipertensión, sólo que no se ven las consecuencias de buenas a primeras y pertenece a la esfera de la Psicología y Psiquiatría, dos disciplinas que aún son juzgadas a la ligera debido a la ignorancia de las personas. No, la depresión no se cura con fuerza de voluntad, esto sólo hace que se niegue o se deje en un cajón para luego emerger en forma de cualquier tipo de enfermedad somática... la depresión se cura con apoyo, tratamiento multidisciplinario y medidas personales.

Se puede romper el círculo?

En países como Chile es un tanto complejo llegar a sanar a nivel social. No hay apoyo a nivel del Estado, no hay educación al respecto y la prevención es algo inexistente, así que podríamos concluir que no hay muchas esperanzas de mayor recuperación. A nivel personal se pueden hacer cosas: buscar tratamiento multidisciplinario, intentar poner todo en cierto contexto y dejar de ver el trabajo como "todo" en la vida, darse un tiempo para actividades que traigan relajo, buscar apoyo en familiares cercanos y amigos, etc. Aprender a ser más paciente con uno mismo también es bueno, así como dejar un poco el consumismo de lado (otro comportamiento evasivo chileno) y fortalecer los lazos afectivos que muchas veces se deterioran debido a concentrarse con demasía en lo material. Está bien tener cosas lindas y querer cosas más lindas todavía, pero hay que saber cuándo parar y eso en Chile no parece ser algo lo suficientemente obvio.

Qué hago yo con mi depre de Comandante?

Como algunos saben, yo tengo depresión endógena (es decir, que no es causada por motivos externos) y hay veces que mis ganas de levantarme de la cama equivalen a -50. Mi depresión suele ir en ciclos y mi peor mes suele ser septiembre, así que me preparo para lo que viene e intento modificar mi rutina lo menos posible. Para evitar mayores crisis, suelo hacer las siguientes cosas:

- Dedicarme un tiempo en soledad absoluta.
- Darme gustos (pueden ser cosas chiquitas como un dulce o algo más grande, una ducha relajante, lanas, cualquier cosa que me levante el ánimo).
- Hacer actividades que sean de mi agrado (leer es una de ellas).
- Ejercitarme de manera moderada.
- Tomar aire, sin obligarme a hacerlo en caso de no querer.
- Escribir como modo de descargarme a nivel emocional.

Cuando recién me diagnosticaron, estaba en tal estado de desequilibrio que tuve que compensarme con medicamentos, pero con los años he ido aprendiendo a reconocer más o menos cuándo se viene una crisis y qué es lo que puedo hacer para que me afecte de la menor manera posible. En caso de una depresión exógena (causada por motivos externos) a veces la recuperación depende de más factores que el trabajo personal, pero eso no quiere decir que uno no sea capaz de recuperarse.

Si crees que tienes depresión.

Si has estado experimentando trastornos de sueño, melancolía, falta de pasión por las cosas que antes te encantaban, tu apetito cambió de algún modo y sientes que la vida no vale la pena, es probable que necesites ir a un especialista y ponerle un nombre a toda esa montonera de síntomas... ignorarlos va a hacer que todo empeore y no creo que eso sea lo que quieres. Tampoco es bueno que no le digas nada a los que te rodean para no preocuparlos, sé bueno contigo mismo y di que no estás bien si eso es lo que sientes, date la atención que te mereces y preocúpate en recuperarte, lo más importante para ti debes ser tú mismo y tu salud y en eso no hay pero que valga!

Palabras finales.

No todo está complemtamente perdido en Chile. Como dije antes, el cambio debe ser a nivel personal y de ahí pasar a lo social. Debido al sistema tan ineficaz que me tuvo entre sus filas durante 25 años, no queda de otra salvo buscar apoyo en los más cercanos y no esperar mayor ayuda a nivel gubernamental. Sé que las estadísticas tan sombrías traerán algún tipo de cambio y la adopción de nuevas estrategias, pero éste es un problema muy urgente y merece una atención que no puede esperar, así que habrá que dar vuelta la tortilla y aplicar autocuidado ya que el Estado realmente no se interesa mucho por sus ciudadanos de momento. Cuídate y cuida a los tuyos, es lo mejor que puedes hacer por tu salud y la de los que te rodean y eso es invaluable a la hora de preservar la salud mental.

Eso es todo, queridos y queridas! Espero que mi análisis haya proporcionado algún tipo de profundización y de nuevas ideas! Éste es un tema muy difícil y aún muy incomprendido, pero deseo que este escrito sea un pequeño granito de arena que ayude a añadir peso argumentativo a algo que mata silenciosamente al país que me vio nacer.

Tengan todos un buen fin de semana y nos vemos en otra ocasión!!!

Yo, para variar =3

Monday, April 18, 2016

Cortitos de Sakenne IV: dando la hora.

Holis, caracolis! Perdón por la tardanza, ayer estaba demasiado cansada como para escribir algo coherente... y hoy también, jajajajaja! Estoy en la escuela, haciendo hora para irme con un poco de dignidad a casa (no voy a estar hasta las 16 horas para completar trabajos que ya he hecho) y asi evitar que los profes me miren con cara de enferma de ébola, cosa que suele suceder cuando uno se sale de lo esperado... o se pasa las reglas por donde nunca brilla el sol. 

Esta semana iba a escribir sobre la depresión debido a las nuevas estadísticas que ponen a Chile al mismo nivel que Corea del Sur en cuanto a este trastorno, cosa que me preocupa bastante conociendo de fondo las carencias terapéuticas que abundan en mi larga y angosta faja de tierra. Hay mucho que uno puede reflexionar acerca del porqué y sentí que sería interesante, pero el cansancio pudo más y andaba tan comatosa ayer que no tuve energía ni para sacarme el maquillaje de la cara, por lo que no me queda de otra salvo referirme al tema en mi próximo post. No me voy a ir a las profundidades del DSM - 5 ni a complejos análisis sociales, sino que daré las razones por las que yo creo que Chile y otros países lo hacen tan jodidamente mal cuando se trata de preservar la salud de sus habitantes. 

Seguiré con mis clases, así que dejo mi escrito hasta acá. Espero que tengan una excelente semana y se den un tiempo libre para bajarse de este mundo y su constante ir y venir.

Hasta la próxima!!!

Yo, para variar =3 

Sunday, April 10, 2016

Crónicas Enlatadas LVI: paños de vieja (cu...).

Holis, caracolis! Acá les escribe vuestra Comandante Sakenne desde su nave voladora con forma de banana madura y Wifi, de nuevo atrasada y decidiendo que mejor postea los domingos para así quedarse con la conciencia tranquila, jajajajaja! Ayer no tuve tiempo para escribir debido a que estuve literalmente todo el día afuera y volví tan cansada que lo único que mi mente fue capaz de ver con claridad fue la cama, así que llegué y me dormí :( Hablando en serio, no es sólo lo acontecido ayer lo que me dejó tan cansada, sino que fue un cúmulo de hechos que empezaron a gestarse a inicios de semana y que culminaron con una Comandante casi comatosa tendida en la cama hasta hoy pasadas las 11 de la mañana y del cual no quiero escribir o el teclado literalmente va a echar humo, la alarma se va a activar y tendré una montonera de bomberos invitados a tomar café.

Me alegro que se esté acabando esta semana. Entre idas y vueltas, un trabajo que me hizo sudar helado (del tedio) y una prueba que me tuvo leyendo un poco más de 110 páginas, es obvio que mi capacidad de aguante físico se iba a tirar en huelga e iba a terminar tirada a medio motor por ahí. No es poco frecuente que me vea en esa situación y suelo intentar desconectarme del tejemaneje ambiental tan esquizoide que te termina volviendo ídem a través de actividades donde sólo tenga que vérmelas conmigo misma y no deba compartir ni ideas, ni palabras ni oxígeno con alguien más, siendo una de esas actividades - como ustedes ya saben - el tejido, algo que a muchos les descoloca de mí y a otros les hace pensar que soy una señora de ochenta años encerrada en una mujer de treinta y dos. 

A mí me encanta tejer y gran parte de lo que sé (99,9%) fue obra de esta loca cabecita. De mi mamá aprendí a urdir y los dos puntos básicos en palillos y el crochet es algo 100% autodidacta que comencé a hacer cuando tenía como 14 años. Me llevaba mis palillos y lanas a la escuela (me gané un par de sobrenombres debido a eso), a la Universidad y acá mismo guardo un poco de espacio en mi bolso para lo que sea que ande tejiendo, cosa que sorprende a mis compañeros y profesores por partes iguales. He hecho de todo (menos calzones): chalecos,  chales, abrigos, vestidos, faldas, calcetines, bufandas, gorros, etc., pero lo que me gusta más hacer son cosas como cubrecamas y manteles que mi mamá y otros llaman "de vieja" y que cuentan con un sinfín de prejuicios y comentarios poco simpáticos entre aquellas personas que me conocen. Lo que me suelen decir siempre es que son paños anticuados y que sólo a las señoras de 99 años les gustan, que gasto material en vano, que gasto tiempo en vano y que me va a dar atritis en vano, así que es mejor que me ponga a tejer bufandas y venderlas por ahí en vez de darle duro al algodón mercerizado... el pequeño problema con toda la idea es que a mí me gusta hacer pañitos y medio pelarme los dedos con algodón, a pesar que sean menos rentables que vender botas para la nieve en el desierto de Atacama. Yo tengo mi opinión más o menos firme al respecto: los dichosos paños (de vieja) son bonitos, poseen infinidad de formas y puntos, tienen su deje a mandala (ahora que están de moda) y me pueden mantener entretenida durante un buen rato (2 días, jajajaja!), así que por eso los prefiero sobre piezas más comerciales y que quizá tendrían mejor recepción del público... bue, tampoco es cosa que teja para vender, jajajajaja!



Paño que acabo de bloquear (con la caja de la plancha haciendo un cameo, jajajajajaja!)


Ven que los dichosos paños (de vieja) tienen su gracia? A mí me gustan mucho los redonditos porque son limitados y no te da por volverte loco agregando más hileras. Ése que puse en la foto lo saqué de algún lugar en la net que no recuerdo y forma parte de más esquemas que he sacado de lugares que no recuerdo, jajajaja! Mi idea es hacerlos todos alguna vez, sacarles fotitos y volver locas a aquellas personas que odian este tipo de cosas (ya saben, a mí y a mis otras 6 personalidades nos importa muchísimo el qué dirán y el bienestar de los que me rodean). Tendría mi dicharachero Instagram con una y mil cositas redondas (aunque también estoy abierta a opciones cuadradas y de diferentes formas geométricas) que matarían de hastío a mis seguidores y los tendrían preguntándose por mi salud mental, jajajaja! Nah, en serio, mi idea sí es tejer todos los pañitos que vea y mostrarlos por Instagram, pero el fin no es matar a nadie de hastío sino mostrar que estas cositas que todos ven como parte del pasado tienen su gracia... o me van a decir que mi último pañito es feo? Ah? AAAAHHHH???

Eso ha sido todo por hoy, mis queridos y queridas! Debido al cansancio residual de esta semana, creo que me merezco un descanso como corresponde y un momento para dedicarme al ocio... de hacer pañitos, jajaja! Nah, broma, me iré a ver animé (cosa que no he hecho en mucho tiempo) y a celebrar que al fin tengo algo de tiempo libre, yay!!!

Saludines saltarines y hasta la próxima!!!

Yo, para variar =3 

  

Sunday, April 03, 2016

Crónicas Enlatadas LV: la Comandante "ansiosamente" obrera.

Holis, caracolis, bellos y bellas! Acá les escribe la Comandante Sakenne desde su banana voladora con wifi y medio atrasada debido a que he estado con preparativos miles para lo que se me viene mañana (mi primer día de trabajo). Esto no es como la práctica que tuve en octubre, sino que es un asunto oficial y me van a pagar, así que la expectación y los nervios están presentes en mi sistema, jajajajaja! Sé más o menos lo que tengo que hacer (es un trabajo de asistente personal) y los procedimientos están anotados en caso que a uno se le olvide algo, lo que me pone nerviosa es una tecnicalidad que no pude hacer la semana pasada (que es hablar con la enfermera encargada para obtener unas autorizaciones que necesito) debido a que estuve enferma y saber que quizás la persona en cuestión se moleste conmigo porque no arreglé el asunto antes (deséenme suerte). 

Si me preguntan cómo me siento en cuanto al trabajo, les responderé que entre bien y nerviosa, jajajajaja! No es el que trabajo sea difícil (no lo es), sino que a mí me cuesta un poco adaptarme a las cosas nuevas y mucho más considerando que estoy entrando a un mercado laboral que no es chileno lleno de procedimientos no chilenos y burocracia increíblemente superior a la chilena (seee, existe!!!). Esta misma confusión y exceso de bla bla hicieron que me estresara y enfermara la semana pasada (estuve como 10 días enferma, para que vean el porrazo inmunológico que vuestra Comandante se dio), lo que impidió que ajustara los detalles de manera que me gusta (MUY adelantada) y me hizo andar a la chilena como pocas veces (a última hora). Lo otro que me ha tenido medio estresada es el exceso de trabajos, tests y una prueba gigante que se nos viene el viernes debido a que tenemos una profesora que muy profesora no es y que prefiere mandarnos a leer 110 hojas de algo e interrogarnos de manera tanto oral como escrita en vez de explicarnos qué hacer con dichas 110 hojas. Lo peor de todo es que esta misma profesora nos vuelve a joder la existencia con una mega exposición el jueves 14 de algo que ella debería habernos enseñado y que prefirió no hacerlo por irse de vacaciones... menos mal que parece que va a renunciar (se queja que la hacen trabajar mucho... JAJAJAJAJAJAJAJA!), porque deja mucho que desear en cuanto a calidad pedagógica. 

Volviendo a lo de mañana, les cuento que este mes no voy a trabajar tanto, son sólo 3 días que sumarían 30 horas remuneradas y que aumentarían el caudal de dinero de mi cuenta corriente (que casi siempre anda en números rojos debido a mis compras impulsivas... mea culpa, mea culpa...), así que algo positivo vendrá de tanto estrés, jajajajaja! En todo caso, les mentiría si dijera que me estreso a los niveles que lo hacía antes (extremos), porque he ido aprendiendo cosas y sumando herramientas que me sirven para dejar ir la ansiedad de lado y concentrarme lo más que pueda en el presente. Lo que vuestra Comandante suele hacer para relajarse es:

- Meditar: no, no me instalo media hora diciendo "ommm" ni nada, sino que lo hago estilo express, que es respirar un ratito concentrándome en cómo el aire entra y sale de los pulmones y sintiendo que el acto de respirar alivia mi tensión. Hay infinidad de meditaciones guiadas en Youtube en caso de querer una sesión más larga, pero a mí me basta y me sobra con un par de minutos para sentirme mucho mejor.

- Hacer ejercicio: hace unos años yo era una fanática acérrima de hacer ejercicios y eso, en vez de traerme relajación, me traía estrés. Como me lesioné una ingle de manera horrible, tuve que dejar de lado el entrenamiento y preocuparme más tanto de mi salud en general como de los cambios que estaba llevando a cabo (justo por ese tiempo me mudé a Suecia). Recientemente he vuelto a hacer ejercicio (Pop Pilates, enseñado por Cassey Ho) y he cambiado mi manera de verlo, así que ahora lo uso para traer beneficios y no como un modo de presionarme a cumplir determinada meta, por ejemplo.

- Decir afirmaciones: seee, suena muy loco, pero ahora lo hago y me da resultados. Antes era una persona un poco más incrédula con respecto a las afirmaciones, pero me he dado cuenta que sí me sirven y que las necesito para no volver a la plática negativa anterior. Como soy una persona muy conectada a las cosas y bastante sensible, muchas cosas que me han dicho a lo largo de mi vida se han quedado grabadas y repitiéndose como un buen disco rayado, lo que me ha hecho caer más de una vez en una espiral de plática negativa de la que sólo he podido salir a base de afirmaciones y vigilando mi mente de cuando en cuando. Antes dejaba que la cháchara destructiva tomase control sobre mí y me volviera una mata de nervios, pero ahora detengo todo el proceso a través de decir cosas buenas en vez de predisponerme a que lo peor va a pasar. Sí, aún me siento insegura a veces (como ante lo que me pasará mañana), pero no dejo que el miedo me paralice como antes hubiese sucedido.

- Visualizar: siempre he sido una persona que visualiza un montón, pero primero lo hacía de mala manera, jajajajaja! Yo creo que ésa es la base de toda la ansiedad que he tenido en la vida: pensar en que lo peor se encontraba a la vuelta de la esquina y que me pegaría un encontrón más temprano que tarde. Con respecto a esta situación en particular, primero me pasé todo tipo de películas negativas (poco menos que iba a hacer explotar la casa de mi paciente o que la enfermera me cortará el cuello), pero después me dije "para, si no es para tanto" y me puse a pensar que las cosas saldrán bien, porque lo más probable es que así suceda. Lo otro que hago es pensar que en X cantidad de horas ya estaré en el bus de vuelta a casa para convencerme que el momento incómodo no será eterno y que saldré airosa (o al menos saldré) de la situación, haciendo que todo el foco de problema se convierta en un momento de transición :)

Todo esto que he relatado para disminuir la ansiedad puede sonar como algo pequeño, pero les diré que a mí me ha resultado y yo soy una persona cuya vida se ha visto afectada de manera increíble por la ansiedad. Hay muchísimas cosas que no pude hacer en su tiempo por el miedo a hacerlas mal o por mi "pánico escénico" aplicado a mil y una situaciones, así que dejé oportunidades irse o ideas volverse nada gracias a mi mal diálogo interno. Esto ha sido un trabajo bastante constante que a veces necesita refuerzos (en casos como éste, por ejemplo), pero me alegro de estar cambiando activamente y viendo que los ataques que antes me daban ya no son algo que me quite el sueno (literalmente). Sé que llegará el día en que me sienta cómoda con todo o casi todo, pero también sé que eso requiere de mi esfuerzo diario y de quererme un poquito más :)

Creo que ya es hora de despedirme!!! Me toca madrugar mañana, así que intentaré dormir lo más que pueda para así no andar cabeceando en mis momentos de descanso! Espero que todos estén muy bien y que el lunes no venga cargado de momentos incómodos, jajajajaja!

Hasta la semana que viene!

Yo, para variar! =3