Sunday, April 10, 2016

Crónicas Enlatadas LVI: paños de vieja (cu...).

Holis, caracolis! Acá les escribe vuestra Comandante Sakenne desde su nave voladora con forma de banana madura y Wifi, de nuevo atrasada y decidiendo que mejor postea los domingos para así quedarse con la conciencia tranquila, jajajajaja! Ayer no tuve tiempo para escribir debido a que estuve literalmente todo el día afuera y volví tan cansada que lo único que mi mente fue capaz de ver con claridad fue la cama, así que llegué y me dormí :( Hablando en serio, no es sólo lo acontecido ayer lo que me dejó tan cansada, sino que fue un cúmulo de hechos que empezaron a gestarse a inicios de semana y que culminaron con una Comandante casi comatosa tendida en la cama hasta hoy pasadas las 11 de la mañana y del cual no quiero escribir o el teclado literalmente va a echar humo, la alarma se va a activar y tendré una montonera de bomberos invitados a tomar café.

Me alegro que se esté acabando esta semana. Entre idas y vueltas, un trabajo que me hizo sudar helado (del tedio) y una prueba que me tuvo leyendo un poco más de 110 páginas, es obvio que mi capacidad de aguante físico se iba a tirar en huelga e iba a terminar tirada a medio motor por ahí. No es poco frecuente que me vea en esa situación y suelo intentar desconectarme del tejemaneje ambiental tan esquizoide que te termina volviendo ídem a través de actividades donde sólo tenga que vérmelas conmigo misma y no deba compartir ni ideas, ni palabras ni oxígeno con alguien más, siendo una de esas actividades - como ustedes ya saben - el tejido, algo que a muchos les descoloca de mí y a otros les hace pensar que soy una señora de ochenta años encerrada en una mujer de treinta y dos. 

A mí me encanta tejer y gran parte de lo que sé (99,9%) fue obra de esta loca cabecita. De mi mamá aprendí a urdir y los dos puntos básicos en palillos y el crochet es algo 100% autodidacta que comencé a hacer cuando tenía como 14 años. Me llevaba mis palillos y lanas a la escuela (me gané un par de sobrenombres debido a eso), a la Universidad y acá mismo guardo un poco de espacio en mi bolso para lo que sea que ande tejiendo, cosa que sorprende a mis compañeros y profesores por partes iguales. He hecho de todo (menos calzones): chalecos,  chales, abrigos, vestidos, faldas, calcetines, bufandas, gorros, etc., pero lo que me gusta más hacer son cosas como cubrecamas y manteles que mi mamá y otros llaman "de vieja" y que cuentan con un sinfín de prejuicios y comentarios poco simpáticos entre aquellas personas que me conocen. Lo que me suelen decir siempre es que son paños anticuados y que sólo a las señoras de 99 años les gustan, que gasto material en vano, que gasto tiempo en vano y que me va a dar atritis en vano, así que es mejor que me ponga a tejer bufandas y venderlas por ahí en vez de darle duro al algodón mercerizado... el pequeño problema con toda la idea es que a mí me gusta hacer pañitos y medio pelarme los dedos con algodón, a pesar que sean menos rentables que vender botas para la nieve en el desierto de Atacama. Yo tengo mi opinión más o menos firme al respecto: los dichosos paños (de vieja) son bonitos, poseen infinidad de formas y puntos, tienen su deje a mandala (ahora que están de moda) y me pueden mantener entretenida durante un buen rato (2 días, jajajaja!), así que por eso los prefiero sobre piezas más comerciales y que quizá tendrían mejor recepción del público... bue, tampoco es cosa que teja para vender, jajajajaja!



Paño que acabo de bloquear (con la caja de la plancha haciendo un cameo, jajajajajaja!)


Ven que los dichosos paños (de vieja) tienen su gracia? A mí me gustan mucho los redonditos porque son limitados y no te da por volverte loco agregando más hileras. Ése que puse en la foto lo saqué de algún lugar en la net que no recuerdo y forma parte de más esquemas que he sacado de lugares que no recuerdo, jajajaja! Mi idea es hacerlos todos alguna vez, sacarles fotitos y volver locas a aquellas personas que odian este tipo de cosas (ya saben, a mí y a mis otras 6 personalidades nos importa muchísimo el qué dirán y el bienestar de los que me rodean). Tendría mi dicharachero Instagram con una y mil cositas redondas (aunque también estoy abierta a opciones cuadradas y de diferentes formas geométricas) que matarían de hastío a mis seguidores y los tendrían preguntándose por mi salud mental, jajajaja! Nah, en serio, mi idea sí es tejer todos los pañitos que vea y mostrarlos por Instagram, pero el fin no es matar a nadie de hastío sino mostrar que estas cositas que todos ven como parte del pasado tienen su gracia... o me van a decir que mi último pañito es feo? Ah? AAAAHHHH???

Eso ha sido todo por hoy, mis queridos y queridas! Debido al cansancio residual de esta semana, creo que me merezco un descanso como corresponde y un momento para dedicarme al ocio... de hacer pañitos, jajaja! Nah, broma, me iré a ver animé (cosa que no he hecho en mucho tiempo) y a celebrar que al fin tengo algo de tiempo libre, yay!!!

Saludines saltarines y hasta la próxima!!!

Yo, para variar =3