Sunday, May 07, 2017

Crónicas Enlatadas LIX: Córtala, oh! O cómo descubrir que tus atados tienen nombre, apellido y definición en el DSM-5.

Holis, caracolis! Acá postea vuestra perdida Comandante Sakenne, ahora también patiperramente perdida. En mi sitio web he puesto bien en claro por qué lo de patiperra (estoy en una especie de desafío loco de caminar por 66 días para así crear un hábito y hoy rompí la racha debido a que estoy lesionada de una comandantísima pantorrilla regalona... la derecha, si somos exactos), así que no es necesario ahondar mucho en aquellas áreas caminísticas. Si contamos un poco de mi vida, ya terminé mi libro (me falta diagramar y agregar imágenes... quedó en 370 páginas de formato A4, o sea, unas 650 en formato pocket... yo creo que de acá a la artritis hay un paso y medio), he seguido en tratamiento con mi Aripiprazol que me paraliza los músculos y me hace retener orina, pero me hace medianamente feliz, postulé a un empleo de verano para poder costearme otro viaje a Chile y del que aún espero respuesta y me pasé casi todo el mes en Mordor debido a una y mil peripecias que no puedo contar sin que me salgan unas cuantas canas. 

Como ya saben, estoy en tratamiento con psiquiatra y hace unos días me mandaron a llamar para algo que en español sería una "llamada de planificación". Explico con manzanitas: te llaman, te hacen hablar de todo entre cielo y tierra y luego dictaminan si necesitas más que psiquiatra (entre ello, un exorcismo) o te quedas empastillada hasta el fin de los días. Pues bien, ahí andaba vuestra Comandantísima muerta de miedo frente a la especialista en planificaciones, esperando una batería de preguntas que llegó rápida y efusivamente a mis oídos y que respondí sin problema alguno hasta que llegaron a "cuénteme de su niñez". Ahí fue la hecatombe... he-ca-tom-be! La palabra "niñez" despertó la bestia Sakennil, la caja de Bananas, mi trastorno Biplatanil y todo lo demás, así que terminé escupuiendo cosas que ni siquiera recordaba que había vivido, entre ellas, todo el bullying que sufrí a manos de mis pares y que me hizo perder casi toda la fe en la sociedad actual. Seguí contando y también salió mi padre con su violencia y su alcoholismo y no mentiré al decir que no lloré, ante lo cual la especialista siguió con sus preguntas y más preguntas, mientras yo describía síntomas, pelos y señales, hasta pronunciar un comentario que me sacó de cuajo y me tiene dándome cabezazos hasta el momento: "lo que me describes se llama Trastorno de Estrés Postraumático (o TEPT)". Bum! Ahí reventó la bomba, justo en la nariz de vuestra Comandante que, ingenuamente, creía que sólo era una Asperger Biplatanil... resulta que soy una Asperger Biplatanil que acarrea una pila de traumas no resueltos que hasta hoy molestan su travesía por el infinito desde la comodidad de su banana voladora con Wifi.  

Cómo reaccioné? Quedé con los ojos desencajados, especialmente porque yo debería haberlo sabido. No tengo conocimientos de psicología por nada y, por otro lado, mi inteligencia intrapersonal se sale de todo margen, pero hay algo dentro de mí que hizo vista gorda y dijo "ah, toda esta ansiedad que sientes, las pesadillas que tienes y las reacciones completamente fuera de todo nivel medianamente humano que muestras son de los más normal, hija mía. Continúa con tu vida por mucho que te cueste hasta respirar". Normalicé absolutamente todas las reacciones que gritaban TEPT, agarré mis cositas y seguí adelante de tal manera que la especialista me dijo, asombrada, "es un milagro que sigas viva". Morir cruzó por mi mente en el tiempo de crisis el pasado noviembre y no miento si digo que he estado en modo autodestrucción por más tiempo del que puedo recordar, pero siempre he tenido algo dentro de mí - llamémosle esperanza, optimismo o idiotez - que me dice que todo irá a mejor y que siga luchando para llegar a ese sitio donde pueda estar en paz. Muchas cosas cayeron como piezas de puzzle en mi cabeza: el porqué de mi angustia y mis reacciones extremas, las pesadillas, mi rechazo a ciertas personas, el olvido generalizado de mi niñez y las cosas "gatillo" (ciertas palabras, cosas, olores y lugares me despiertan sensaciones insoportablemente desagradables). Fue un momento entre "ajá" y "ya, oh, córtenla de encontrarme problemas!" que aún me tiene buscando equilibrio en estos momentos.

Qué harán conmigo? Yo creo que me meterán en una bolsa y me tirarán al mar, jajajajaja! Nah, van a poner mi caso en la junta de profesionales en el arte de desenredar madejas mentales y me van a meter a terapia Cognitivo - conductual, que es la más indicada para este tipo de chocherías. La terapia en sí va a durar una cierta cantidad más o menos larga de sesiones (la primera vez que tuve un arercamiento a la terapia me daban 6 meses de tratamiento y eso es una enormidad en el idioma Cognitivo - conductual) y no tengo ni la más remota idea de lo que harán conmigo, salvo - pienso yo - meterme en la dichosa bolsa y tirarme al mar mientras me dicen que es parte del protocolo. Lo único que sé es que sí o sí tendré terapia y que algo saldrá de ella. Qué será? Ni idea, sólo sé que así no me van a dejar.

Qué siento en estos momentos? Muchas cosas raras. Primero, siento un poco de lata de tener el famoso TEPT aparte de lo demás, porque eso quiere decir que es mucho más esfuerzo que tengo que hacer para recuperarme o quedar más o menos bien parada; segundo. me da vergüenza el no haber buscado ayuda antes del cataclismo mental de noviembre pasado; tercero, siento tristeza por lo que tuve que atravesar mayoritariamente sola y cuarto, siento cierta reivindicación al ser reconocida como víctima y no como cómplice (que es lo típico en casos de acoso y abuso). Estos días he estado un poco más triste de lo normal debido a que aún me cuesta poner todo en equilibrio nuevamente y porque la caja de Bananas fue inevitablemente abierta, con todos los recuerdos que no quería poner en el escenario saltando como monos con navaja y llamando mi atención a grito limpio. Ya sé que tengo que hacer algo con ellos y deberé valerme de la ayuda de la terapia para poder exorcizarme de alguna manera, pero no tengo gran idea acerca de qué hacer mientras ese momento llega salvo mirar desde el palco el porqué de tanto dolor sentido y tanta esperanza perdida. Aprenderé algo nuevo, desde luego, pero no niego que temo por el poco de sanidad que me queda y le pido a todos los santos que me sé que no me toque un terapeuta inútil como el que tuve en Chile y que me deje incluso más loca de lo que estoy, jajajajaja!

Eso es todo! Espero que estén muy bien y disfruten de este domingo! Lo que es yo, iré a reflexionar mientras me tomo un helado de chocolate... veamos si las endorfinas ayudan en algo, jajajajaja!

Hasta otro post!

Tuesday, March 14, 2017

Info Sakennil I

Nuevo contenido en mi sitio web!

Os espero, mis queridos lectores y lectoras!

Saturday, February 11, 2017

Crónicas Enlatadas LVIII: navegando en lo inesperado (o cómo pasar de depresiva a bipolar en menos de cinco minutos).

Holis, caracolis! Acá les escribe vuestra Comandante Sakenne, con varias cosas que contar y pocas ganas para hacerlo, jajajajaja! Se preguntarán qué onda, microonda, a lo que yo les puedo responder lo siguiente: hospitalizada de urgencia, Psiquiatra, diagnóstico poco esperado, ida a Chile, vuelta de Chile. La primera parte de mi explicación está más o menos bien relatada en mi sitio wec, digo, web (que tengo que emperifollar tarde o temprano o me tirará las patas) y se dio luego de un diagnóstico de depresión que - realmente - escondía más capas que una cebolla de 4 kilos. Puedo actualizar al respecto y decir que me tienen en lista de espera para un análisis neuropsiquiátrico que va a confirmar o descartar que tenga autismo de alto funcionamiento (o Asperger), TDAH, TOC o no me acuerdo qué más, porque están firmemente convencidos que mi Trastorno Bipolar(sh) no vino solo y tiene otros aderezos también sacados del DSM-5. La verdad, ya estoy más o menos harta de testearme y que me interroguen hasta de qué lado duermo, pero aguantaré hasta que lleguen a un punto donde me digan "ya, Señora Comandante de su nave platanil, usted tiene esto además de su bipolaridad(sh) y esto haremos con usted" y me terminen de diagnosticar todo el jodido desorden mental que tengo. 

Que qué se siente? Bue, me siento normal... normalmente idiota. Como ando con las emociones extremas más a flor de piel debido a que salí del clóset patológico mental, hay gente que apenas me soporta y me ha dejado de hablar, hay gente que yo no soporto y que he dejado de contactar e intento no interactuar demasiado o pienso que a alguien agarraré a machetazo limpio. El dichoso trastorno que me aqueja - y que bien escondido tenía - puede volver las cosas algo distorsionadas y eso hace que tengas tu roces con el mundillo de los normales, así que siento a ratos que el planeta me está echando a patadas o yo misma me estoy dejando todo el trasero moreteado, pero hay algo que pasa y que no puedo detener a pesar que mi lado jodidamente decente quiere por todos los medios que las cosas vuelvan a ser como antes y decir "ah, es sólo depresión". "No, Comandante Sakenne", me digo, "esto es más serio y hay que hacerse cargo a pesar que duela y que te quedes sin amigos" y heme aquí, batallando en mi nave platanil por un poco de comprensión tanto propia como ajena y buscando una buena base para aterrizar y para recibir indicaciones decentes. La gente, en su supuesta normalidad neurótica, no suele entender que uno se encuentre en un momento especial de debilidad donde realmente necesita una manito intermitente (porque demasiado contacto también me fríe los sesos, recordemos que soy un cóctel de sublime anormalidad) y huyen de ti como si lo tuyo fuera contagioso como el ébola cepa Zaire (la más mortal, si no les dan ganas de ir a la Wikipedia a echar una miradita), mientras que otros se han portado mejor y ofrecido la dichosa manito intermitente (gracias!) y otros me han reprochado que fui a Chile y no los contacté (parece que eso de "necesito un poco de tiempo para mí" no llega muy bien a oídos ajenos). Una persona en particular, la que creía más empática, se fue raja (muy rápido) de mi perímetro de visión y ocupó como excusa de turno que estoy negativa. Obvio, pequeño turrón de amor, obvio que ando negativa, o acaso a ti te pondría feliz que te den un diagnóstico así de potente (amén de posiblemente otros más) y te tengan como punching ball entre test y test? Sorry por no ser la chiquilla alegre y que huele flores que sé que te esperas, pero ni por ti ni por nadie voy a dejar de mostrar lo que siento y cuán mal puedo llegar a sentirlo a veces. Si quieres estar ahí cuando salga de la tormenta, hazlo; si no te la puedes, la puerta es ancha y es menos carga en mi nave espacial, que harto pesada que está con todas mis lanas colorinches. 

Se preguntarán qué voy a hacer ante tamaño cambio de diagnóstico. Yo, que estuve mucho tiempo convencida de ser depresiva endógena con Asperger, resulta que soy bipolar tipo II (bipolar calmada que atraviesa depres profundas y resurge de modo que se vuelve productiva y determinada) posiblemente con Asperger o autismo de alto funcionamiento. Sé que hay una cierta comorbilidad (enfermedades que se dan al mismo tiempo) entre el espectro autista/Asperger y el Trastorno Biplatanil (ya que todo tiene que ver con bananas, mejor le ponemos un nombre ad-hoc a mi diagnóstico, no?), así que no es de extrañarse que ambas cosas me salgan positivas y diga "bleh, así cualquiera se siente mal". Como siempre, intentaré hacer de todo esto lo mejor posible y no dejaré lo que más me gusta y me mantiene a flote en este vaivén interminable de diagnósticos raros y locos (jajajajajaja!), que es escribir acerca de la vida, de lo que yo percibo de ella y de cómo veo que el engranaje de la sociedad suena más y más oxidado. Que esté catalogada de "enferma del mate" no me hace menos incisiva, simplemente me vuelve más vulnerable a lo que a otros aguantarían estoicamente. Yo creo que por eso tengo mi nave platanil, para mirar desde arriba lo que pasa y no verme tan afectada por lo que sucede, cosa que sí pasaría si no fuera Comandante y me las pasara en tierra como el común de los mortales. A veces hay que volar para poder sentirse en casa, no creen?

Eso es todo por hoy! Oh, antes que me vaya, les dejo una fotito de Quintero, que es donde viví hasta que me vine a Suecia a hacer patria, jajajajajaja! Lindo, cierto?


Espero que todos estén muy bien, que no tengan que vérselas con doctores día sí y día también y que disfruten de la vida. Yo, a pesar de todo, estoy intentando disfrutar la mía!

Hasta otro post!!! Prometo que será más seguido... OS LO JURO!!!

Yo, para variar ;)