Saturday, February 11, 2017

Crónicas Enlatadas LVIII: navegando en lo inesperado (o cómo pasar de depresiva a bipolar en menos de cinco minutos).

Holis, caracolis! Acá les escribe vuestra Comandante Sakenne, con varias cosas que contar y pocas ganas para hacerlo, jajajajaja! Se preguntarán qué onda, microonda, a lo que yo les puedo responder lo siguiente: hospitalizada de urgencia, Psiquiatra, diagnóstico poco esperado, ida a Chile, vuelta de Chile. La primera parte de mi explicación está más o menos bien relatada en mi sitio wec, digo, web (que tengo que emperifollar tarde o temprano o me tirará las patas) y se dio luego de un diagnóstico de depresión que - realmente - escondía más capas que una cebolla de 4 kilos. Puedo actualizar al respecto y decir que me tienen en lista de espera para un análisis neuropsiquiátrico que va a confirmar o descartar que tenga autismo de alto funcionamiento (o Asperger), TDAH, TOC o no me acuerdo qué más, porque están firmemente convencidos que mi Trastorno Bipolar(sh) no vino solo y tiene otros aderezos también sacados del DSM-5. La verdad, ya estoy más o menos harta de testearme y que me interroguen hasta de qué lado duermo, pero aguantaré hasta que lleguen a un punto donde me digan "ya, Señora Comandante de su nave platanil, usted tiene esto además de su bipolaridad(sh) y esto haremos con usted" y me terminen de diagnosticar todo el jodido desorden mental que tengo. 

Que qué se siente? Bue, me siento normal... normalmente idiota. Como ando con las emociones extremas más a flor de piel debido a que salí del clóset patológico mental, hay gente que apenas me soporta y me ha dejado de hablar, hay gente que yo no soporto y que he dejado de contactar e intento no interactuar demasiado o pienso que a alguien agarraré a machetazo limpio. El dichoso trastorno que me aqueja - y que bien escondido tenía - puede volver las cosas algo distorsionadas y eso hace que tengas tu roces con el mundillo de los normales, así que siento a ratos que el planeta me está echando a patadas o yo misma me estoy dejando todo el trasero moreteado, pero hay algo que pasa y que no puedo detener a pesar que mi lado jodidamente decente quiere por todos los medios que las cosas vuelvan a ser como antes y decir "ah, es sólo depresión". "No, Comandante Sakenne", me digo, "esto es más serio y hay que hacerse cargo a pesar que duela y que te quedes sin amigos" y heme aquí, batallando en mi nave platanil por un poco de comprensión tanto propia como ajena y buscando una buena base para aterrizar y para recibir indicaciones decentes. La gente, en su supuesta normalidad neurótica, no suele entender que uno se encuentre en un momento especial de debilidad donde realmente necesita una manito intermitente (porque demasiado contacto también me fríe los sesos, recordemos que soy un cóctel de sublime anormalidad) y huyen de ti como si lo tuyo fuera contagioso como el ébola cepa Zaire (la más mortal, si no les dan ganas de ir a la Wikipedia a echar una miradita), mientras que otros se han portado mejor y ofrecido la dichosa manito intermitente (gracias!) y otros me han reprochado que fui a Chile y no los contacté (parece que eso de "necesito un poco de tiempo para mí" no llega muy bien a oídos ajenos). Una persona en particular, la que creía más empática, se fue raja (muy rápido) de mi perímetro de visión y ocupó como excusa de turno que estoy negativa. Obvio, pequeño turrón de amor, obvio que ando negativa, o acaso a ti te pondría feliz que te den un diagnóstico así de potente (amén de posiblemente otros más) y te tengan como punching ball entre test y test? Sorry por no ser la chiquilla alegre y que huele flores que sé que te esperas, pero ni por ti ni por nadie voy a dejar de mostrar lo que siento y cuán mal puedo llegar a sentirlo a veces. Si quieres estar ahí cuando salga de la tormenta, hazlo; si no te la puedes, la puerta es ancha y es menos carga en mi nave espacial, que harto pesada que está con todas mis lanas colorinches. 

Se preguntarán qué voy a hacer ante tamaño cambio de diagnóstico. Yo, que estuve mucho tiempo convencida de ser depresiva endógena con Asperger, resulta que soy bipolar tipo II (bipolar calmada que atraviesa depres profundas y resurge de modo que se vuelve productiva y determinada) posiblemente con Asperger o autismo de alto funcionamiento. Sé que hay una cierta comorbilidad (enfermedades que se dan al mismo tiempo) entre el espectro autista/Asperger y el Trastorno Biplatanil (ya que todo tiene que ver con bananas, mejor le ponemos un nombre ad-hoc a mi diagnóstico, no?), así que no es de extrañarse que ambas cosas me salgan positivas y diga "bleh, así cualquiera se siente mal". Como siempre, intentaré hacer de todo esto lo mejor posible y no dejaré lo que más me gusta y me mantiene a flote en este vaivén interminable de diagnósticos raros y locos (jajajajajaja!), que es escribir acerca de la vida, de lo que yo percibo de ella y de cómo veo que el engranaje de la sociedad suena más y más oxidado. Que esté catalogada de "enferma del mate" no me hace menos incisiva, simplemente me vuelve más vulnerable a lo que a otros aguantarían estoicamente. Yo creo que por eso tengo mi nave platanil, para mirar desde arriba lo que pasa y no verme tan afectada por lo que sucede, cosa que sí pasaría si no fuera Comandante y me las pasara en tierra como el común de los mortales. A veces hay que volar para poder sentirse en casa, no creen?

Eso es todo por hoy! Oh, antes que me vaya, les dejo una fotito de Quintero, que es donde viví hasta que me vine a Suecia a hacer patria, jajajajajaja! Lindo, cierto?


Espero que todos estén muy bien, que no tengan que vérselas con doctores día sí y día también y que disfruten de la vida. Yo, a pesar de todo, estoy intentando disfrutar la mía!

Hasta otro post!!! Prometo que será más seguido... OS LO JURO!!!

Yo, para variar ;)