Saturday, April 23, 2016

Crónicas Enlatadas LVII: hablemos de la depre...

Holis, caracolis! Acá les escribe la Comandante Sakenne, el fin de semana como les prometió el otro día, jajajaja! Como puse en el mini - post anterior, tengo ganas de referirme a un tema que me ha venido dando vueltas en la cabeza hace rato y cuya intensidad ha aumentado gracias a los últimos comunicados: la depresión chilensis. Los que somos chilenos tenemos conocimiento de sobra acerca de nuestros trastornos masivos y sabíamos más o menos bien que estábamos a la vanguardia a la hora de tomar Fluoxetina y medicamentos similares, pero las estadísticas más recientes van más allá de la exageración que uno supuestamente tiene a la hora de diagnosticarse una "depre" y nos dejan ver que lo que temíamos es verdad: somos la gente más deprimida del mundo... y fuera de hueveo. 

Si hablamos de estadísticas puras y duras, se dice que el 17,5% de la población está con diagnóstico de depresión en estos momentos y que cerca del 22% ha tenido algún tipo de tratamiento relacionado con un trastorno del estado de ánimo. Podrán verse como cifras chicas, pero usaré algo de perspectiva y diré que le estamos dando un paseo a los coreanos (que se supone son los más estresados del planeta, razón de sobra para deprimirse) y sin movernos del escritorio... salvo para andar bajoneado por ahí. Santiago es la capital más deprimida del mundo a pesar que no es ni la más grande, ni la más atochada, ni la más peligrosa, ni la más contaminada (miren a Beijing no más) ni la peor en ninguna cosa... es una capital de un país en vías de desarrollo (casi casi desarrollado) con gente que intenta hacer su vida de la mejor manera posible (salvo los flaites) y que desea ser feliz a su manera, creo yo. No es que el chileno sea una persona criada con ambiciones casi estratosféricas a nivel chino o coreano, somos en su mayoría más "de pueblo" y creemos en el esfuerzo, pero también que ese esfuerzo debe tener recompensa y ése es uno de los factores que falta en la dichosa ecuación del bienestar mental.

El país de la ingratitud o, como decimos los nacionales, "el pago de Chile".

Chile es un país ingrato, no hay ningún eufemismo que pueda esconder la verdad. Puedes hacer mil y una cosas buenas por la gente y siempre habrá el que tenga el "modo supervivencia" medio distorsionado y decida aprovecharse de ti para luego largarse. Lamentablemente, el ambiente nacional ha hecho que ese tipo de comportamiento se multiplique y cada vez sean más las personas que apliquen flexibilidad moral para salirse con la suya justificándose en que tienen que vivir. Ya, entiendo que tengan que vivir, pero creo que toda la gente está en el mismo proceso (salvo los que están en las esferas más altas) y experimenta uno que otro problema, así que no veo razón de peso para comportarse mal con otro sólo porque a mí me va mal. Con una actitud así de torcida, es obvio que la parte afectada se va a sentir mal y esa ayuda o eso que hizo por ti no va a estar disponible nunca más, lo que quita confianza en la sociedad como un todo y vuelve al agraviado más aislado que nunca. 

Este comportamiento, sin embargo, no es algo que haya llegado así como así a nuestras vidas, sino que viene de más arriba. El chileno se esfuerza, toma 30 micros de ida y 30 micros de vuelta al trabajo, llega puntual y se rompe el lomo sin apenas ir al baño sólo para recibir un sueldo paupérrimo que apenas alcanzará para los dichosos pasajes de micro, medio kilo de pan y una cerveza Escudo. Se te va medio sueldo en AFP, otro medio sueldo en salud y el resto en cosas con un IVA bastante importante (aunque no a los niveles bíblicos de Suecia), así que no te queda de otra salvo endeudarte y seguirte endeudando para pagar las deudas anteriores. Esto cala hondo en la mente de la gente y les da a entender que, no importa qué es lo que hagan ni cómo lo hagan, siempre habrá una persona cagándote la vida (en este caso, el jefe, el chofer de la micro, el panadero, etc.) y que no te queda de otra salvo aguantar, seguir endeudándote y tratar de vengarte de la vida siendo un poco cabrón con otro si tu consciencia es un poco más flexible de lo que tendría que ser.

Naciendo en el sistema.

Como los chilenos estamos tan metidos de cabeza en el proceso de la deuda y pagar dichas deudas, no nos damos cuenta que hay más alternativas. Vemos que estamos criando una planta venenosa y la seguimos regando mientras pensamos que un día cambiará. Sabemos que hay mucha corrupción y que más o menos todas las empresas y compañías están coludidas, pero no queda fuerza para luchar debido a que nacemos en el sistema tóxico y nos crían para servirle. Nos escolarizan alarmantemente temprano y de ahí es un bombardeo de tareas inútiles, mil y un ramo, datos vomitados que luego debemos volver a vomitar y un régimen estricto de comportamiento que te mata tanto la alegría como la creatividad. Sentar 40 niños en una sala y esperar que todos estén callados es tan razonable como creer que Kim Jong-un va a invitar a Obama a tomar té con galletitas, pero ahí están los que hacen los programas educativos dale que dale con que así debe ser, por la razón o por el Ritalín. 

Del niño creativo y curioso que llegó a Primero Básico no queda nada cuando sale de Cuarto Medio. El joven, aspirante a la Educación Superior o similares, probablemente está tan harto de memorizar y escupir datos que ni siquiera tiene ganas de seguir estudiando, pero está tan metido en el sistema del desempeño que se siente obligado a dar la PSU, endeudarse casi de por vida e ir tropezando una y mil veces en el camino hasta salir medio muerto con un cartón y así ingresar derechamente a formar parte de los que se encargarán de matar la chispa de las generaciones futuras. No creo que sea lo que él quiera, sino que lo ve tan normal que piensa que es lo que se debe hacer y nuestro sistema educativo tan concentrado en la memorización y lo cuantitativo no hace nada por remediar tal falacia.

Tomo para no enamorarme?

Con una vida llena de trabajo extenuante, idas y venidas y no muchas recompensas, no es raro que los chilenos encuentren cierto relajo en el alcohol. No es al estilo escandinavo (emborracharse hasta perder el conocimiento los fines de semana), sino que es más del estilo tomar todos los días y de desviarse del camino a casa para el Happy Hour. El cigarrillo también hace de las suyas en la ecuación y ambas cosas, en vez de ayudar en algo, sólo añaden problemas al caldo de la desgracia. Por un lado, pierdes dinero que podrías utilizar en cosas más importantes y, por el otro, puedes estar poniendo en riesgo tu salud de maneras bastante dramáticas además de no resolver absolutamente nada de lo que te preocupa. Patear la bola para el futuro no ayuda a nadie, la verdad, pero puedo entender perfectamente por qué uno puede llegar a tales comportamientos si me pongo a pensar que hay muy poco en la vida del chileno que traiga placer aparte del fútbol y las Fiestas Patrias. A pesar de mi comprensión, no puedo evitar pensar que intentar evadir el problema hace mucho más mal que bien y eso va mucho más allá de la salud en general.

"Fuerza de voluntad".

Lo otro que hace que aumente la sensación de abandono y soledad chilensis es la ignorancia de alguna gente y la extrañísima idea que la depresión se cura con fuerza de voluntad. Nunca dejaré de ser enfática al respecto: la depresión es un TRASTORNO DEL ESTADO DE ÁNIMO y está documentada de manera científica. No es que uno decida arbitrariamente que está deprimido, sino que hay cierta cantidad de síntomas que llevan al diagnóstico y tratamiento y dicho tratamiento puede ser farmacológico dependiendo de la severidad del cuadro. Es igualito a una hipertensión, sólo que no se ven las consecuencias de buenas a primeras y pertenece a la esfera de la Psicología y Psiquiatría, dos disciplinas que aún son juzgadas a la ligera debido a la ignorancia de las personas. No, la depresión no se cura con fuerza de voluntad, esto sólo hace que se niegue o se deje en un cajón para luego emerger en forma de cualquier tipo de enfermedad somática... la depresión se cura con apoyo, tratamiento multidisciplinario y medidas personales.

Se puede romper el círculo?

En países como Chile es un tanto complejo llegar a sanar a nivel social. No hay apoyo a nivel del Estado, no hay educación al respecto y la prevención es algo inexistente, así que podríamos concluir que no hay muchas esperanzas de mayor recuperación. A nivel personal se pueden hacer cosas: buscar tratamiento multidisciplinario, intentar poner todo en cierto contexto y dejar de ver el trabajo como "todo" en la vida, darse un tiempo para actividades que traigan relajo, buscar apoyo en familiares cercanos y amigos, etc. Aprender a ser más paciente con uno mismo también es bueno, así como dejar un poco el consumismo de lado (otro comportamiento evasivo chileno) y fortalecer los lazos afectivos que muchas veces se deterioran debido a concentrarse con demasía en lo material. Está bien tener cosas lindas y querer cosas más lindas todavía, pero hay que saber cuándo parar y eso en Chile no parece ser algo lo suficientemente obvio.

Qué hago yo con mi depre de Comandante?

Como algunos saben, yo tengo depresión endógena (es decir, que no es causada por motivos externos) y hay veces que mis ganas de levantarme de la cama equivalen a -50. Mi depresión suele ir en ciclos y mi peor mes suele ser septiembre, así que me preparo para lo que viene e intento modificar mi rutina lo menos posible. Para evitar mayores crisis, suelo hacer las siguientes cosas:

- Dedicarme un tiempo en soledad absoluta.
- Darme gustos (pueden ser cosas chiquitas como un dulce o algo más grande, una ducha relajante, lanas, cualquier cosa que me levante el ánimo).
- Hacer actividades que sean de mi agrado (leer es una de ellas).
- Ejercitarme de manera moderada.
- Tomar aire, sin obligarme a hacerlo en caso de no querer.
- Escribir como modo de descargarme a nivel emocional.

Cuando recién me diagnosticaron, estaba en tal estado de desequilibrio que tuve que compensarme con medicamentos, pero con los años he ido aprendiendo a reconocer más o menos cuándo se viene una crisis y qué es lo que puedo hacer para que me afecte de la menor manera posible. En caso de una depresión exógena (causada por motivos externos) a veces la recuperación depende de más factores que el trabajo personal, pero eso no quiere decir que uno no sea capaz de recuperarse.

Si crees que tienes depresión.

Si has estado experimentando trastornos de sueño, melancolía, falta de pasión por las cosas que antes te encantaban, tu apetito cambió de algún modo y sientes que la vida no vale la pena, es probable que necesites ir a un especialista y ponerle un nombre a toda esa montonera de síntomas... ignorarlos va a hacer que todo empeore y no creo que eso sea lo que quieres. Tampoco es bueno que no le digas nada a los que te rodean para no preocuparlos, sé bueno contigo mismo y di que no estás bien si eso es lo que sientes, date la atención que te mereces y preocúpate en recuperarte, lo más importante para ti debes ser tú mismo y tu salud y en eso no hay pero que valga!

Palabras finales.

No todo está complemtamente perdido en Chile. Como dije antes, el cambio debe ser a nivel personal y de ahí pasar a lo social. Debido al sistema tan ineficaz que me tuvo entre sus filas durante 25 años, no queda de otra salvo buscar apoyo en los más cercanos y no esperar mayor ayuda a nivel gubernamental. Sé que las estadísticas tan sombrías traerán algún tipo de cambio y la adopción de nuevas estrategias, pero éste es un problema muy urgente y merece una atención que no puede esperar, así que habrá que dar vuelta la tortilla y aplicar autocuidado ya que el Estado realmente no se interesa mucho por sus ciudadanos de momento. Cuídate y cuida a los tuyos, es lo mejor que puedes hacer por tu salud y la de los que te rodean y eso es invaluable a la hora de preservar la salud mental.

Eso es todo, queridos y queridas! Espero que mi análisis haya proporcionado algún tipo de profundización y de nuevas ideas! Éste es un tema muy difícil y aún muy incomprendido, pero deseo que este escrito sea un pequeño granito de arena que ayude a añadir peso argumentativo a algo que mata silenciosamente al país que me vio nacer.

Tengan todos un buen fin de semana y nos vemos en otra ocasión!!!

Yo, para variar =3